La reciente mala experiencia pública de una influencer con un medicamento inyectable para descender de peso —utilizado originalmente para la diabetes tipo 2— encendió nuevamente las alarmas sobre la búsqueda extrema de la delgadez. El fenómeno, potenciado por la difusión en plataformas digitales, vuelve a poner bajo la lupa la delgada línea entre las tendencias estéticas y la salud pública. 💊
En la Argentina, los datos reflejan una realidad inquietante: entre el 10% y el 15% de la población manifestó haber sufrido algún tipo de trastorno de la conducta alimentaria (TCA), según reportó el Colegio de Nutricionistas de la Provincia de Buenos Aires. La problemática afecta de manera desproporcionada a las mujeres, quienes representan el 90% de los casos registrados.
Las cifras del impacto en niños y jóvenes
El panorama entre las franjas etarias más jóvenes muestra focos de vulnerabilidad que se profundizaron en los últimos años:
- Estadísticas nacionales: La Sociedad Argentina de Pediatría estimó que alrededor del 1% de las niñas y mujeres de 10 a 24 años sufren anorexia, mientras que un 3% padece bulimia.
- Percepción corporal: Casi 1 de cada 3 mujeres jóvenes en el país reconoce sentir insatisfacción con su propia imagen física.
- Efecto pospandemia: Las consultas por trastornos alimentarios se incrementaron un 70% tras el aislamiento, con un repunte severo en pacientes de apenas 10 a 12 años, impulsado por el encierro y el consumo intensivo de pantallas. ⚠️
Fármacos para adelgazar y “charlatanerismo nutricional”
Especialistas del Centro Especializado en Desórdenes Alimentarios (CEDA) y de La Casita Integral advierten que el uso de drogas como la semaglutida sin indicación médica funciona como la actualización de viejas conductas compensatorias. Este tipo de prácticas, sumadas al auge de la cultura fit y a los mensajes que circulan en redes sociales, enmascaran conductas de riesgo bajo la apariencia de “disciplina” o “vida saludable”.
Nutricionistas señalan además que, históricamente, la cultura argentina ha mantenido una fuerte valoración sobre el ideal del cuerpo delgado. La instalación de dietas estrictas en las décadas de 1980 y 1990, la posterior masificación de los productos light y la actual proliferación de consejos nutricionales sin respaldo profesional en las redes terminaron por profundizar las exigencias estéticas sobre la población. ♥️
Curiosidad
¿Sabías que la Anorexia Nerviosa tiene el registro histórico más antiguo entre los trastornos psiquiátricos, pero originalmente no tenía nada que ver con la imagen corporal? 📜 Durante la Edad Media, en el siglo XIII, se documentaron casos de mujeres religiosas —como Santa Catalina de Siena— que practicaban el ayuno extremo en un fenómeno que la historiografía bautizó como “anorexia santa” (anorexia mirabilis). En aquel entonces, la negativa a ingerir alimentos no buscaba alcanzar un ideal de belleza ni la delgadez física, sino que se interpretaba como un acto de purificación espiritual y renuncia a los placeres terrenales.
