Brad Pitt volverá a ponerse en la piel de Gerry Lane para la esperada secuela de Guerra mundial Z

En los pasillos de Hollywood, cuando un proyecto duerme en un cajón durante más de una década, suele darse por muerto y enterrado. Sin embargo, en el cine de muertos vivos las resurrecciones son parte del libreto. Brad Pitt confirmó oficialmente que volverá a ponerse en la piel de Gerry Lane para encabezar la secuela de Guerra mundial Z, la megaproducción que Paramount mantenía en pausa desde su estreno en 2013 🎬.

La reactivación de esta franquicia no es un detalle menor para las boleterías globales: la primera entrega recaudó más de 540 millones de dólares, una marca financiera que la mantiene hasta el día de hoy como la película de zombis más taquillera de toda la historia 💰.

Sangre nueva detrás de cámara

Para devolverle pulso a la historia, el estudio decidió patear el tablero y convocar a nombres de peso en la industria:

  • Dirección de primer nivel: El timón del largometraje quedó en manos del realizador Edward Berger, director alemán ampliamente elogiado por títulos como Cónclave y la premiada adaptación de Sin novedad en el frente.
  • Pluma distinguida: La elaboración del guion fue encomendada a Dennis Kelly, reconocido autor y ganador del premio Tony por el libreto del musical Matilda: The Musical.
  • El peso del protagonista: Además de volver al centro de la escena frente a cámara, el propio Pitt asumirá un rol determinante como productor del filme para asegurar que la historia no vuelva a quedar empantanada.

El camino hasta este anuncio formal estuvo plagado de obstáculos y amagues. A lo largo de estos años desfilaron realizadores de primera línea como el español J.A. Bayona y el mismísimo David Fincher, pero las diferencias presupuestarias y los desacuerdos creativos terminaron por archivar los borradores 🧟‍♂️.

Ahora, con un equipo renovado y las piezas alineadas en la mesa de los productores, la maquinaria de Hollywood vuelve a encender los motores para revivir una de las sagas de supervivencia más esperadas por los fanáticos del género apocalíptico 👀.

Curiosidad

El rodaje de la película original de 2013 casi termina en un incidente diplomático real: durante la filmación en Budapest, un equipo antiterrorista de la policía húngara allanó un depósito de la producción y confiscó 85 rifles de asalto militares reales (incluidos fusiles AK-47) que habían sido importados desde Londres como utilería, pero que por un error logístico en los papeles no habían sido desactivados y todavía podían disparar munición viva.