🎤 Un escenario de marcada tensión se registró en el transcurso de la cuarta presentación de la gira titulada “Sale el sol” en el barrio porteño de Villa Crespo. El reconocido músico Fito Páez fue destinatario de reprobaciones y silbidos por parte de un sector de la concurrencia, debido a que durante el primer tramo del espectáculo optó por ejecutar una amplia selección de sus composiciones más recientes en lugar de recorrer de inmediato su tradicional cancionero de éxitos.
📱 La repercusión del suceso se trasladó con rapidez a los entornos virtuales mediante la difusión de registros fílmicos donde se perciben las quejas de los asistentes, e incluso se llega a registrar a diversas personas empleando sus teléfonos móviles para rastrear las estrofas de las melodías de estreno. Lejos de verse condicionado por la hostilidad del ambiente, el rosarino confrontó la situación desde las tablas lanzando una frase punzante hacia el sector disconforme, instándolos a cantar con fuerza antes de dar inicio a los acordes de su emblemático tema “El amor después del amor”.
🎶 Al término de la función, el compositor recurrió a sus canales de comunicación oficiales para plasmar un balance conceptual sobre la experiencia vivida, asegurando haber asimilado el acontecimiento con una notable vitalidad. En sus declaraciones, el artista describió la velada como una amalgama de sensaciones contrapuestas que incluyeron pasajes de afecto, furia, distensión, combate urbano y una suerte de estudio antropológico del comportamiento de la audiencia local.
🌆 Dentro del mismo descargo, el intérprete ensalzó las particularidades del público de la Capital Federal y manifestó su gratitud hacia los involucrados en la puesta en escena, definiendo a Buenos Aires como una plaza caracterizada por su extravagancia y su naturaleza audaz. Asimismo, hizo extensivo su reconocimiento al cuerpo técnico de la gira y ponderó la labor de la actriz Lorena Vega, quien asumió el rol de relatora durante la estructura del espectáculo.
👀 Las derivaciones del hecho reinstalaron una vieja discusión en las plataformas digitales en torno a las pretensiones de los espectadores al pagar una entrada y el espacio que legítimamente poseen las creaciones contemporáneas frente al peso de la nostalgia de los grandes clásicos.
