El malestar en Núñez ya se palpaba desde la designación de la AFA. La elección de Nicolás Ramírez como árbitro principal y de Silvio Trucco a cargo del VAR había encendido las alarmas en River, motivando un inusual descargo en redes sociales en la previa del partido. Sin embargo, la actuación de la terna arbitral este domingo en el césped de La Bombonera terminó por confirmar las peores sospechas del Millonario ⚽.
Apenas habían transcurrido 18 segundos cuando Ramírez pitó la primera infracción a favor del local, marcando la temperatura del encuentro. La balanza se desequilibró rápidamente a los 10 minutos: tras una intervención del VAR, el juez principal le mostró la tarjeta roja a Martínez Quarta por cortar una ocasión manifiesta de gol sobre Merentiel.
El cierre de la primera mitad elevó la temperatura. Luego de amonestar a Di Lollo y Herrera, el árbitro pintó de amarillo a Paredes y Acuña tras un tenso cruce. Lo insólito llegó segundos después, cuando el capitán de Boca insultó a Ramírez llamándolo “cagón” en su cara; una falta de respeto explícita que el juez decidió pasar por alto, perdonándole una expulsión más que evidente.
En el complemento, la disparidad de criterios 📺 quedó expuesta en una ráfaga de polémicas:
- Las amarillas selectivas: Blanco fue amonestado tras una fuerte infracción contra Andrada, jugada que el VAR ignoró por completo. Quince minutos después, Paredes (ya condicionado) bajó duramente a Tomás Galván y zafó de la segunda tarjeta. Tampoco vio la roja Alan Velasco, quien simuló una falta estando amonestado.
- El penal no cobrado: Hubo un claro agarrón contra Otamendi dentro del área. A pesar de la evidencia, ni Ramírez lo sancionó en cancha ni Trucco lo llamó desde la cabina para revisar la acción.
- La vara dispar: Gonzalo Montiel 🟥 vio la roja directa por derribar a Blanco, una falta prácticamente calcada a la que el jugador de Boca había cometido previamente, la cual solo le valió una amonestación.
Una sumatoria sistemática de fallos que dejó a River masticando bronca y la sensación intacta de que, una vez más, las decisiones arbitrales inclinaron la cancha en el partido más importante del fútbol argentino.
Curiosidad El clima caldeado con la tecnología en este tipo de partidos tiene historia reciente. La primera vez que el VAR se implementó de manera oficial en un Superclásico de Primera División fue el 11 de septiembre de 2022, casualmente también en La Bombonera. Aquel encuentro, que terminó 1-0 a favor de Boca, estuvo plagado de fricciones, revisiones y finalizó con la expulsión de Marcos Rojo en tiempo de descuento tras una brutal patada, inaugurando formalmente la era de la lupa tecnológica y las polémicas de cabina en el fútbol grande de la Argentina.
