Tensión en PH: Maratea vs. China Ansa el chisme del fin de semana y Andy confesó “no estuve a la altura”

El sábado a la noche, PH, Podemos Hablar se salió de libreto: un cruce fuerte entre la China Ansa y Santiago Maratea frenó la grabación, y Andy Kusnetzoff terminó haciendo autocrítica frente a cámaras.

🔥 Fue durante el clásico momento del fuego, cuando los invitados tiran un papel con algo que quieren dejar atrás. Esta vez Andy también se sumó, y arrancó diciendo que lo correcto sería decir “vamos a comer, todo bárbaro”, pero que sentía la necesidad de contarles cómo se sentía.

😟 “No sé si estuve, de alguna forma, pudiendo manejar la situación. No me gusta que él se haya sentido mal y no me gusta que ella se vaya reangustiada. No sé si estuve a la altura. Hice lo que pude, como todos ustedes”, sostuvo el conductor.

🎙️ Y cerró con una definición de su rol: “Mi tarea como conductor es que tod

os se sientan bien, pero siento que no lo pude manejar”.

🥊 El choque había empezado en el “frente a frente”. Ansa le preguntó a Maratea qué le reclamaría si fuera una de las personas que donó a sus colectas. Él respondió que no se le ocurría nada porque “siempre se cumplieron todos los objetivos”, y que, en todo caso, diría “gracias”.

🐶 Ansa repreguntó y mencionó la colecta para un refugio de perros. Ahí cambió el clima: Maratea le preguntó si era periodista y soltó que averiguar a través de los medios “es casi un oxímoron, con lo que mienten los periodistas”. Ella lo tomó como una acusación y le respondió que solo había hecho una pregunta.

⚡ Hacia el final, Maratea la chicaneó con un “no te arrepientas ahora porque se picó, porque si no es como que tirás la piedra y escondés la mano”. Ansa negó arrepentirse y explicó que insistió porque él mismo le preguntó si su respuesta le servía: “Con gracias estaba bien”.

🧐 El Dato Curioso: Lo inusual no fue solo el cruce, sino que el conductor dejó de lado la dinámica prevista del programa para abrirse con sus invitados. Lo hizo en el segmento pensado para soltar cosas, así que terminó usando el fuego del programa para sacarse de encima su propia incomodidad.