Miles de familias paraguayas viven horas de máxima angustia e incertidumbre sin saber qué pasará con su plata. Este martes se destapó una olla a presión que permanecía oculta y que hoy sacude tanto al bolsillo de la gente como al poder político: el Banco Central del Paraguay (BCP) decidió intervenir Ueno Bank, una entidad que maneja los recursos de más de 2,94 millones de clientes (según registros de junio pasado). 🏦
La medida se tomó “por unanimidad” para iniciar un “procedimiento de resolución”, luego de comprobarse que el índice de solvencia del banco había caído por debajo del 50% del mínimo requerido. A partir de ahora, los interventores designados por la Superintendencia de Bancos deberán auditar el patrimonio de la firma, resguardar los activos y aplicar la ley para ordenar el descalabro.
Cómo y cuándo devolverán el dinero
Para intentar llevar algo de calma en medio del pánico financiero, el BCP detalló cómo funcionará el esquema de rescate para los damnificados:
- Tope de garantía: Los depósitos están cubiertos hasta 75 salarios mínimos mensuales por persona física o jurídica, lo que representa unos 228 millones de guaraníes (36.700 dólares).
- Fechas clave: El pago debe realizarse en un plazo máximo de 15 días corridos tras aprobarse la resolución, aunque podría prorrogarse por otros 15 días. Según el diario ABC, las fechas estimadas son el 17 de noviembre o el 2 de diciembre.
- Operativa en evaluación: Para quienes solo tenían cuenta en Ueno Bank, el BCP analiza abrirles cuentas en otros bancos o pagarles directamente en efectivo, con especial preocupación por los jubilados que deben cobrar su pensión el próximo día 17.
- Fondos estatales atrapados: Según el periódico Última Hora, unos 380 millones de dólares del estatal Instituto de Previsión Social (IPS) quedaron retenidos, afectando los ahorros de 32.000 jubilados, además de fondos pertenecientes a la Administración Nacional de Electricidad (ANDE) y a la represa binacional Itaipú. 💸

Impacto directo en el sillón presidencial
El derrumbe financiero tiene una fuerte carga política que apunta directo a Santiago Peña. Desde que asumió la presidencia en agosto de 2023, el mandatario fue blanco de críticas por haber sido accionista de Ueno Holding —vinculado al grupo dueño del banco—, manteniendo sus lazos empresariales hasta marzo de 2025.
La polémica escaló aún más porque, apenas llegó al poder, Peña puso al frente del Banco Central a Carlos Carvallo, quien hasta ese momento era el máximo responsable de Ueno Bank. Denunciado por un evidente conflicto de intereses, Carvallo aseguró este martes en conferencia de prensa que puso su cargo a disposición y que su “renuncia está firmada”. Tras su salida, asumió de forma interina Liana Caballero, miembro del directorio del organismo. ⚖️
Vigilia en las calles y directivos detenidos
Mientras en los despachos oficiales intentan atajar la crisis, la bronca se trasladó a las calles de Asunción. Luego de que la Policía dispersara una protesta de centenares de personas en el Panteón de los Héroes por disturbios que los organizadores atribuyeron a “infiltrados”, un grupo de ahorristas autoconvocados se instaló con carteles, un parlante portátil y camisetas de la Albirroja en la plaza de Armas, pegada al Congreso, para pasar la madrugada del miércoles en vigilia.

Jorge Ramírez, uno de los referentes de la protesta que sufrió el congelamiento de su propio sueldo en pleno proceso del BCP, resumió a la agencia EFE el reclamo que une a miles de ciudadanos: “Que nos devuelvan el dinero primero”. Además de juntar firmas para exigir el cierre definitivo del banco, los manifestantes piden el juicio político contra Peña, asegurando que no quieren “más que sea el presidente”.
La causa judicial ya sumó la captura de ocho directivos de Ueno Bank —el último de ellos fue Miguel Almada—, aunque Ramírez advirtió que todavía faltan más detenciones dentro de la cúpula del banco. Apuntando contra las autoridades del Banco Central, el manifestante cerró con una frase que refleja el hartazgo en la calle: “Son unos desastres”, acusándolos de “enriquecerse ellos su bolsillo y dejar gente que esté sufriendo”. 🚨
curiosidad
Paraguay ya sufrió entre 1995 y 1998 una de las crisis financieras más devastadoras de su historia reciente, que dejó una huella profunda en la memoria de los ahorristas. Todo comenzó cuando se descubrió un faltante millonario en la bóveda del propio Banco Central del Paraguay y una red de operaciones “en negro” o contabilidad paralela en varias entidades privadas. El efecto dominó provocó la caída y liquidación de más de la mitad de los bancos y financieras del país —incluyendo gigantes de la época como el Banco General, Bancopar y el Banco Unión—, lo que obligó al Estado a desembolsar cerca del 10% de su Producto Bruto Interno (PBI) para evitar el colapso total del sistema de pagos y dio origen a la actual Ley de Garantía de Depósitos que hoy vuelve a ponerse a prueba.
