Kane Parsons tenía un canal de YouTube. Ahora tiene el récord del director más joven en liderar la taquilla mundial, con una película que superó los 100 millones de dólares en apenas seis días de estreno.
🎬 Backrooms: sin salida es el fenómeno cinematográfico del momento. Basada en el creepypasta que se viralizó en internet hace años —ese concepto de quedarse “atrapado” en una dimensión infinita de pasillos amarillos con moquette—, la película llegó a los cines y generó una respuesta que nadie del establishment de Hollywood esperaba de un director sin experiencia previa en largometrajes.
💰 Los 100 millones de dólares en seis días la convierten en uno de los estrenos de terror más veloces de los últimos años. La crítica especializada en España la describió como “una pesadilla asfixiante repleta de originalidad”, mientras que la taquilla en el primer fin de semana dejó en claro que el público joven, criado en los miedos del internet, encontró exactamente lo que estaba buscando.
📱 El fenómeno tiene mucho de generacional. Los Backrooms son un meme de terror que circula en foros y redes sociales desde 2019, cuando alguien publicó una foto mundana de una habitación vacía con alfombra amarilla y la comunidad de internet construyó toda una mitología alrededor de ella. Parsons empezó haciendo cortos sobre el tema en YouTube, acumuló millones de vistas, y llamó la atención de los estudios.
🏆 Al superar los 100 millones, Parsons no solo bate récords de edad sino que demuestra que el camino al cine ya no pasa exclusivamente por las escuelas de cine tradicionales. La generación que creció haciendo videos en su cuarto está empezando a dominar las pantallas grandes.
🌐 La película se estrena en Argentina en los próximos días. Si te gustan el terror psicológico y el horror atmosférico sin jumpscares baratos, este es el estreno del año para ir al cine.
🧐 El Dato Curioso: El concepto de los Backrooms nació en 2019 en el foro 4chan con una sola imagen y una descripción de pocas líneas. En pocos años, la comunidad de internet construyó mapas, historias, entidades y todo un universo de lore colaborativo. Es uno de los pocos ejemplos en la historia de la cultura pop donde el horror fue inventado colectivamente por millones de desconocidos en internet antes de llegar a cualquier medio masivo.
