El cacao es un alimento ampliamente reconocido por sus beneficios para la salud, especialmente cuando se consume en su forma más pura, como el chocolate negro.
Los flavonoides, compuestos naturales con alto poder antioxidante, están presentes en abundancia en el cacao. Estos ayudan a proteger las células del organismo del daño oxidativo provocado por los radicales libres, lo que puede contribuir a retrasar el envejecimiento y reducir el riesgo de enfermedades crónicas.
Recientemente, un grupo de científicos de las universidades de Granada y Málaga, en España, llevó a cabo un estudio que reveló los efectos positivos del cacao en la neuroplasticidad del cerebro, la memoria y la regulación emocional.
“Aunque la investigación fue realizada en modelos animales, los resultados abren nuevas perspectivas para su aplicación en humanos”, explicó Sonia Melgar Locatelli, del Departamento de Nutrición y Bromatología de la Universidad de Granada. La neuroplasticidad es esencial para el aprendizaje, la adaptación a cambios y la recuperación de daños cerebrales.
El doctor Claudio G. Waisburg, neurocientífico y director del Instituto SOMA, comentó que la neuroplasticidad es la capacidad del cerebro para modificar su estructura y función a lo largo del tiempo. “Esta habilidad permite al cerebro adaptarse a diferentes estímulos y mantener sus funciones en óptimas condiciones”, agregó.
En un mundo donde el estrés y el envejecimiento pueden afectar la salud cerebral, incluir cacao de calidad en la dieta podría ser una estrategia útil para fortalecer la memoria y el bienestar emocional, según los investigadores.
Un estudio publicado en The Proceedings of the National Academy of Sciences en 2023 también destacó que una ingesta diaria de 500 mg de flavonoides mejora la memoria, cantidad que puede obtenerse a través de alimentos como el chocolate negro, el té verde, los frutos rojos y las manzanas.
La investigación española, publicada en la revista Food & Function, reveló que el consumo de cacao rico en compuestos fenólicos estimula la neurogénesis en el hipocampo, promoviendo la generación de nuevas neuronas. También se observó un incremento en la producción del factor neurotrófico derivado del cerebro (BDNF), proteína fundamental para el crecimiento neuronal y la plasticidad sináptica.
Para este estudio, se analizaron siete tipos de cacao en polvo del mercado español, distinguiendo entre cacaos alcalinizados y no alcalinizados. Los resultados indicaron que los cacaos no alcalinizados tienen mayores concentraciones de compuestos fenólicos y una mayor capacidad antioxidante. A partir de esto, se seleccionaron dos tipos de cacao para el estudio en animales: uno con alto contenido fenólico (HPC) y otro con bajo contenido fenólico (LPC).
Más allá de la estimulación neuronal, el cacao mostró mejoras en la memoria y en la respuesta al estrés. En pruebas de reconocimiento de objetos, los ratones que consumieron una dieta enriquecida con cacao HPC demostraron un mejor rendimiento cognitivo en comparación con aquellos que siguieron una dieta estándar o con cacao LPC. Además, los animales que ingirieron cacao mostraron respuestas diferenciadas en pruebas de estrés, lo que sugiere un impacto positivo en la regulación emocional.
Melgar destacó que, más allá de su valor gastronómico, el cacao se perfila como un recurso natural para mejorar la salud cerebral. “Sus compuestos fenólicos no solo estimulan la neurogénesis, sino que también fortalecen la memoria y ayudan a manejar mejor el estrés, convirtiéndolo en un aliado clave para mantener una mente ágil y saludable”, concluyó.
Si bien el chocolate puede contener un alto nivel de azúcar y grasas, los especialistas recomiendan consumirlo con moderación y optar por versiones con un mayor porcentaje de cacao, ya que este ingrediente natural ofrece múltiples beneficios tanto para la salud física como para el bienestar mental.