Nueve de cada diez adolescentes argentinos eligen las redes sociales para informarse

El consumo de medios cambió de raíz y los más jóvenes marcan el pulso de la transformación. Hoy, el 90% de los adolescentes argentinos utiliza las redes sociales como su vía principal para acceder a la actualidad informativa 📲.

Atrás quedó la costumbre de ingresar de forma directa a la portada de los diarios digitales o portales de noticias. Un relevamiento conjunto de UNICEF y UNESCO, realizado sobre una muestra de 5.910 chicos de entre 9 y 17 años, expuso que las plataformas ocupan un lugar protagónico indiscutido, con TikTok, YouTube e Instagram a la cabeza de las preferencias.

El fenómeno responde a lo que los especialistas denominan “consumo incidental”: la información ya no se busca de forma activa, sino que aparece intercalada en el feed entre memes, videos de entretenimiento y publicaciones de amigos 🔄.

La paradoja de la confianza digital:

  • Autopercepción: el 62% de los encuestados asegura tener la capacidad de distinguir si una noticia es verdadera o falsa.
  • Criterio de búsqueda: en contraposición, el 59% cree ciegamente que el primer resultado que arroja un buscador web es siempre el más confiable y adecuado.
  • El sesgo algorítmico: el diseño de las plataformas tiende a crear “burbujas digitales”, mostrando contenidos similares a los hábitos previos del usuario y limitando el acceso a miradas diversas 🤳.

Frente a este escenario, los organismos internacionales remarcaron que el manejo intuitivo de las pantallas no es sinónimo de comprensión crítica. La necesidad de fortalecer la alfabetización mediática y el pensamiento analítico desde la infancia se vuelve un desafío urgente para evitar que la sobreinformación derive en desinformación.

Curiosidad

El concepto de “consumo incidental de noticias” fue acuñado por teóricos de la comunicación a principios de los años 70 para describir a quienes escuchaban las noticias de fondo mientras esperaban su programa favorito en la radio o la televisión analógica. Con la llegada de los algoritmos móviles, esa vieja distracción hogareña se convirtió en el principal motor de tráfico informativo del siglo XXI.