Mark Zuckerberg va a tener que sentarse frente a un jurado y explicar, en persona, si Instagram y Facebook fueron diseñados a propósito para enganchar a los adolescentes. Es la primera vez en la historia de Meta que su CEO se ve obligado a testificar en una corte.
⚖️ El juicio arrancó este martes en un tribunal federal de Oakland, California, donde 29 fiscales generales de distintos estados de Estados Unidos acusan a Meta de diseñar funciones adictivas para captar y retener a menores de edad, violando la ley federal que protege la privacidad de los chicos en internet (COPPA).
💰 La cifra que están reclamando los estados es escalofriante: una indemnización que podría trepar hasta 1,4 billones de dólares, según proyecciones difundidas por la cadena FOX. A eso se suma la posibilidad de que la Justicia obligue a Meta a rediseñar por completo cómo operan sus plataformas.
🗣️ “Explotar a nuestros residentes más vulnerables para aumentar las ganancias corporativas no solo es moralmente incorrecto, sino también ilegal”, disparó el fiscal general de California, Rob Bonta. Desde Colorado, el fiscal Phil Weiser fue todavía más filoso: dijo que las “poderosas” tecnológicas deben empezar a hacerse responsables de la crisis de salud mental juvenil.
🛡️ Meta ya salió a bancar la parada: calificó las acusaciones de “infundadas” y sostuvo que los fiscales no presentan pruebas concretas de que alguien haya sido perjudicado, y que se está penalizando a la empresa por desafíos que atraviesan a toda la industria tecnológica.
📉 No es la primera cachetada judicial para la compañía: a principios de mes, un tribunal de Nuevo México ya la condenó a pagar 567 millones de dólares para un fondo de salud mental juvenil, un fallo que ahora funciona como antecedente clave para este nuevo juicio.
🧐 El Dato Curioso: este proceso es apenas la punta del iceberg de un litigio gigante que reúne a más de 3.000 demandantes contra Meta, Google, TikTok y Snap por el mismo motivo. En marzo de este año, un tribunal de Los Ángeles ya había ordenado a Meta y Google pagar 6 millones de dólares a una joven de 20 años por negligencia y adicción a las redes durante su adolescencia. El folklore silicon valley del “time well spent” empieza a mostrar la factura judicial más cara de su historia.
