En la previa del cruce frente a Defensa y Justicia, Vélez Sarsfield se despachó con una iniciativa que gambeteó la liturgia habitual de las pantallas de fútbol. Lejos de las animaciones en tres dimensiones o las fotos formales de catálogo, el club de Liniers decidió presentar a sus once futbolistas titulares mediante una serie de dibujos realizados por los chicos y chicas que integran el taller de arte de la institución.
La movida visual, transmitida en las pantallas gigantes del Estadio José Amalfitani y compartida en simultáneo en las plataformas digitales del Fortín, no tardó en cosechar elogios de propios y ajenos. 🎨
Una formación dibujada con identidad de barrio
Cada uno de los jugadores que salieron desde el arranque ante el conjunto de Florencio Varela tuvo su propio retrato con el sello inconfundible del trazo infantil:
- El arco y la defensa: La figura del arquero y la línea de fondo lucieron con trazos llenos de color, manteniendo los detalles distintivos de la camiseta y la clásica V azulada sobre el pecho. ⚽
- El mediocampo y la delantera: Desde los volantes de contención hasta los atacantes, las creaciones capturaron la esencia de cada futbolista con el toque único y espontáneo de los pequeños artistas del club. 🖌️
La propuesta no solo sirvió para vestir de color la previa del encuentro, sino que volvió a poner sobre la mesa la importancia del rol social y cultural que cumplen los clubes de barrio en Argentina, trascendiendo lo estrictamente deportivo para involucrar a sus socios desde las distintas áreas formativas. ❤️
Curiosidad
El icónico diseño de la “V” azulada en la camiseta de Vélez nació casi por accidente en 1933. Un comerciante le ofreció a los dirigentes del club un lote de camisetas blancas con una “V” azul en el pecho que habían sido encargadas por un equipo italiano de rugby que nunca las retiró. En época de crisis económica, Vélez las compró a precio de liquidación y adoptó de forma definitiva la indumentaria que hoy forma parte de su identidad histórica.
