Un 15 de julio del 1930 nacía la mística mundialista de la Selección Argentina

El 15 de julio de 1930 quedó grabado para siempre como el punto de partida de la historia de amor entre la Argentina y las Copas del Mundo. Un día como hoy, la Albiceleste jugaba el primer partido mundialista de su historia en la edición inaugural de Uruguay 1930.

⚽ El histórico debut fue nada menos que ante la selección de Francia en el Gran Parque Central de Montevideo. En un encuentro híper cerrado y luchado, el conjunto nacional logró imponerse por 1-0 gracias a un zapatazo inolvidable de tiro libre del mediocampista Luis Monti a falta de diez minutos para el final.

🇦🇷 El mítico once titular que saltó a la cancha esa tarde estuvo integrado por Ángel Bossio en el arco; José Della Torre y Ramón Muttis en la defensa; Pedro Suárez, Luis Monti y Juan Evaristo en el medio; y una delantera inolvidable conformada por Mario Evaristo, Manuel “Nolo” Ferreira, Roberto Cherro, Francisco Varallo y Manuel “El Olímpico” Seoane.

🏆 Dirigido por la dupla técnica de Francisco Olazar y Juan José Tramutola, aquel equipo repleto de leyendas abrió el camino para una campaña memorable que llevaría a la Selección Argentina a disputar la gran final del mundo frente al anfitrión, Uruguay. Con ese grito sagrado de Monti arrancó una mística inolvidable que hoy atraviesa tres estrellas doradas y casi un siglo de pasión futbolera.

🧐 El Dato Curioso: El autor de ese histórico primer gol argentino, Luis Monti, ostenta un récord único en la historia del fútbol mundial que nadie más ha podido igualar: es el único jugador que disputó dos finales del mundo para dos países diferentes. Tras salir subcampeón con Argentina en 1930, fue nacionalizado por el régimen italiano e integró el plantel de la azzurra que se coronó campeón del mundo en 1934.