Tragedia en el Rally Sudamericano: un espectador murió tras un despiste en Mina Clavero

🏁 La pasión por el ruido de motores en las sierras cordobesas se transformó en una pesadilla este domingo durante la disputa del Rally Sudamericano.

🏎️ El trágico episodio ocurrió en el emblemático tramo Giulio Cesare, en Mina Clavero, cuando un Volkswagen Polo de la categoría RC2, tripulado por los paraguayos Didier Arias y Héctor Núñez, perdió el control entre los kilómetros 1 y 2 del recorrido.

🌪️ Según los registros visuales y testimonios en el lugar, el vehículo se despistó a gran velocidad y comenzó a dar vuelcos violentos, impactando de lleno contra un sector donde se encontraba ubicado el público.

🏥 El Comité de Crisis, integrado por las autoridades de seguridad y el Automóvil Club Argentino, activó de inmediato los protocolos de emergencia y neutralizó la competencia para permitir la llegada de las ambulancias.

💔 Lamentablemente, se confirmó el fallecimiento de un joven de 25 años que había sido trasladado en estado crítico con múltiples lesiones. A pesar del esfuerzo de los médicos en el hospital regional, el hombre no logró sobrevivir al impacto.

🩹 Además del fallecido, el siniestro dejó otras dos víctimas: una mujer de 40 años que sufrió una fractura en una de sus piernas y una menor de edad; ambas se encuentran fuera de peligro según los últimos reportes sanitarios.

📋 La competencia, que celebraba su segunda fecha junto al Rally Argentino con 72 tripulaciones inscriptas, quedó bajo evaluación de las autoridades tras el choque, mientras se realizan las pericias para determinar las causas exactas del despiste en una zona de alta exigencia técnica.


🧐 El Dato Curioso

El tramo de Giulio Cesare, conocido también como el camino de las Altas Cumbres, es considerado uno de los “templos” del rally mundial por su topografía rocosa y su altura, que llega a superar los 2.000 metros sobre el nivel del mar. Su diseño es tan exigente que las piedras de la zona suelen ser apodadas por los pilotos como “piedras con imán”, debido a la facilidad con la que cualquier mínimo error de cálculo termina en un impacto contra la roca natural, lo que hace que la seguridad de la ubicación del público sea, históricamente, el desafío más crítico para los organizadores en esta región.