En tiempos donde la creatividad manda para llegar a fin de mes, una vecina de Cipolletti encontró una salida laboral tan impensada como demandada. Se trata de Dámaris, una mujer de 32 años y madre de dos chicos que, ante la necesidad de sumar ingresos al hogar, decidió profesionalizar una destreza cotidiana: ofrecer tratamientos a domicilio para quitar piojos y liendres a niñas y niños 💇.
La cipoleña, que venía dedicándose al pirograbado y al diseño de mates personalizados, descubrió este nicho casi por casualidad. La semilla se plantó mientras cuidaba a los hijos de un familiar y su propio cuñado le confesó el rechazo que le generaba realizar esa tarea. Tras vencer las dudas y el temor a las críticas, un solo posteo en redes sociales alcanzó para que las consultas llovieran desde distintos puntos de la ciudad y el Alto Valle.
Un oficio forjado en la memoria familiar
La paciencia para este trabajo tiene raíces profundas en su infancia. A los 8 años, Dámaris perdió a su padre —quien solía limpiarle la cabeza con dedicación— en un accidente laboral. Ante el dolor materno, fue una tía quien le enseñó a pasarse el peine fino para no sumar cargas en la casa. Con los años, esa práctica la repitió con su hermano, luego como niñera y más tarde con los hijos de sus amigas, transformando una rutina de cuidado en una verdadera vocación 👧.

“Trabajo con paciencia, respeto y discreción”, remarca Dámaris a la hora de explicar cómo interviene en cada hogar para aliviar a los padres que llegan agotados de la jornada laboral.
Tarifas y modalidad del servicio
La atención contempla una revisión minuciosa con peine fino y la recomendación de un segundo control entre 7 y 10 días posteriores para cortar el ciclo de contagio:
- A domicilio: 20 mil pesos para pelo corto y 25 mil pesos para pelo largo 🚗.
- Promociones por grupo (a domicilio): 15 mil pesos cada uno si son dos chicos, 13 mil pesos cada uno por tres, y 10 mil pesos por cabeza si son cuatro.
- En su propio domicilio: 10 mil pesos en pelo corto y 15 mil pesos en cabello largo.
- Cobertura: Atiende en Cipolletti y alrededores, aplicando un recargo por traslado en distancias mayores.
Lo que asomaba como una changa terminó consolidándose como una solución concreta para las familias de la región, combinando empatía, oficio y una mano salvadora frente a un problema escolar de siempre.
curiosidad
Los piojos de la cabeza (Pediculus humanus capitis) acompañan a la humanidad desde sus orígenes. Arqueólogos han hallado liendres y peines finos tallados en hueso y madera en momias del antiguo Egipto y en yacimientos de Israel que datan de más de 9.000 años de antigüedad. El diseño de estos peines milenarios poseía una separación entre dientes de apenas 0,2 milímetros, una precisión técnica idéntica a la que se utiliza en los peines metálicos modernos para desprender la cutícula del cabello.
