🇵🇾 El territorio paraguayo se encuentra inmerso en una celebración de magnitudes inéditas luego de concretar la eliminación del combinado de Alemania en la definición por tiros desde el punto penal, sellando así su pasaporte a los octavos de final de la Copa del Mundo 2026. La trascendencia del logro deportivo adquirió tal envergadura que el propio jefe de Estado, Santiago Peña, tomó la determinación oficial de dictaminar una jornada de feriado nacional para permitir el festejo de toda la ciudadanía.
📲 De forma inmediata al pitazo final que decretó el desenlace del encuentro, el mandatario paraguayo recurrió a sus plataformas digitales para emitir un pronunciamiento que no tardó en transformarse en un contenido masivo en la red social X. “¡Paraguay nunca se rinde! ¡Feriado carajo!”, manifestó de forma eufórica el titular del Ejecutivo en una publicación que superó la barrera de las dos millones de reproducciones en un lapso escaso de minutos, recolectando miles de réplicas de hinchas desbordados por la emoción.
🎉 El clima de algarabía institucional sumó también la participación del vicepresidente de la nación, Pedro Alliana, quien intervino en el ecosistema digital sumando una humorada dirigida a la máxima autoridad del país. “Si me autorizás, Presidente, firmo yo el feriado. ¡Vamos Albirroja querida!”, expresó el funcionario a través de las redes, acoplándose al clima festivo que unificó a los diferentes estamentos de la sociedad de la vecina república.
🥅 En lo estrictamente futbolístico, el representativo guaraní firmó una de las páginas más gloriosas de su trayectoria contemporánea al imponerse por 4 a 3 en la tanda de penales frente al elenco teutón, luego de haber sostenido una paridad de 1 a 1 al cabo de los 90 minutos reglamentarios y la correspondiente prórroga de 30 minutos. La estructura defensiva tuvo un pilar indispensable en la figura del guardameta Orlando Gill, cuyas intervenciones y atajadas cruciales resultaron determinantes para inclinar la balanza a favor del equipo sudamericano.
🌎 El éxito adquiere un valor especial si se considera que la escuadra paraguaya retornó a la disputa de una cita ecuménica tras haberse ausentado en las últimas tres ediciones del certamen. Con este pase a la ronda de los dieisiete mejores del torneo, el combinado Albirrojo vuelve a posicionarse en dicha instancia por primera vez desde la recordada campaña de Sudáfrica 2010, alimentando la ilusión de un pueblo que se permite soñar a lo grande en este certamen.
