En pleno corazón de la selva costarricense, un grupo de monos capuchinos se topó con algo que ningún primate salvaje había visto antes: una pantalla con inteligencia artificial que los reconoce por la cara y les da de comer si resuelven un desafío.
🐒 El experimento se hizo en la Reserva Forestal de Taboga, al noreste de Costa Rica, donde un equipo de las universidades de Emory y el Instituto Tecnológico de Georgia instaló un sistema portátil bautizado CapuchinAI, capaz de identificar a cada mono individualmente con un 97% de precisión mediante reconocimiento facial.

🔋 El dispositivo es más simple de lo que suena: una microcomputadora Raspberry Pi, una pantalla táctil y un dispensador automático de comida, todo alimentado a batería y con autonomía para ocho horas seguidas de uso, sin depender de laboratorios ni cables.
🍌 La mecánica es directa: el mono se acerca, la IA lo reconoce, le tira una tarea cognitiva pensada a su medida y, si la resuelve bien, se gana un pedazo de banana como premio.
😘 En la fase piloto participaron 16 capuchinos, seis de ellos ya bautizados con nombre propio —Pelé, Pedro, Pío, Pesto y Trompudo, entre otros— y no tardaron en agarrarle la mano al invento. Algunos hasta desarrollaron mañas curiosas, como besar la pantalla en lugar de tocarla con la mano, algo que dejó descolocados a los propios investigadores.

🦝 El sistema también tiene sus reglas de convivencia: limita cuántas recompensas puede llevarse cada mono por sesión para que ninguno acapare la comida, y se apaga solo si detecta que se acerca otra especie, como los coatíes, para no arruinar el experimento.
🧠 Lo interesante para la ciencia va más allá de la anécdota: por primera vez se puede medir de forma sistemática y en libertad cosas como el aprendizaje, la memoria, el control de impulsos y la flexibilidad mental de cada individuo, algo que hasta ahora solo se estudiaba metiendo a los animales en un laboratorio.

🧐 El Dato Curioso: Hasta este experimento, casi todo lo que se sabía sobre cognición de primates venía de animales en cautiverio, un entorno que distorsiona bastante cómo piensan y deciden en la vida real. CapuchinAI es, según sus propios creadores, el primer sistema escalable que lleva ese laboratorio directamente al bosque, y abre la puerta a hacer lo mismo con otras especies salvajes en cualquier parte del mundo, sin jaulas de por medio.
