Haaland hizo que la gente comprara más zanahorias

Erling Haaland ya mueve camisetas, defensores, estadísticas y conversaciones de fútbol. Pero ahora también aparece asociado a algo bastante menos obvio: la compra de zanahorias.

Infobae publicó este 15 de septiembre de 2026 una nota sobre el inesperado “efecto Haaland”, vinculado al crecimiento en la compra de ese alimento después del Mundial.

El giro inesperado

La historia tiene gracia porque no habla de botines, autos, marcas deportivas ni bebidas energéticas. Habla de una verdura común, de esas que uno ve en cualquier verdulería sin imaginarla como fenómeno cultural.

El punto llamativo es el poder de arrastre de una figura global. Cuando un deportista de elite instala un hábito, una preferencia o una recomendación, el efecto puede salir del estadio y meterse en la vida cotidiana.

Según el enfoque de la nota, el interés por Haaland terminó empujando la atención sobre las zanahorias y los productos locales. Ahí la anécdota deja de ser solo simpática y muestra algo más amplio: el deporte también moldea consumos, modas y pequeños rituales diarios.

La noticia funciona porque tiene ese choque perfecto entre escala mundial y objeto simple. Un delantero que parece fabricado para romper redes termina relacionado con una compra de verdulería.

A veces el dato viral no está en el gol, sino en lo que pasa después, cuando la gente intenta imitar al ídolo incluso en lo que come.

curiosidad

La zanahoria debe su color naranja característico al betacaroteno, un pigmento que el cuerpo puede convertir en vitamina A.