El universo de la música urbana quedó sacudido tras una dura denuncia pública que apunta de lleno contra Ozuna. La modelo e influencer puertorriqueña Yillian Atkinson utilizó sus redes sociales para romper el silencio y acusar al artista por presuntos episodios de violencia física y verbal acontecidos durante la relación sentimental que mantuvieron. 🚨
A través de sus historias de Instagram —publicaciones que subió cerca de la medianoche y que luego eliminó, aunque sus capturas fueron rescatadas por el programa Despierta América—, la creadora de contenido expuso imágenes inéditas junto al cantante y fotografías de las secuelas en su cuerpo.
Entre los mensajes e imágenes difundidas, la joven dejó al descubierto una trama alarmante:
Las imágenes: exhibió fotos de su cuerpo con visibles moretones e impactantes marcas de lesiones.
El reclamo explícito: «Ya me cansé de ser amable y perdonarte todo lo que has hecho desde el año pasado», lanzó en una de las postales.
Agresiones sistemáticas: «Me amaba pero me caía a puños cada dos semanas», aseguró sobre la captura de una conversación con el músico.
Acoso e insistencia: publicó registros de pantalla que mostraban llamadas perdidas reiteradas del intérprete, acompañadas por el texto: «Déjame en paz y ocúpate de tu vida».
«Nunca conozcan a sus ídolos. Tras que le acepto sus mariconerías, me daba y abusaba verbalmente», descargó Atkinson en sus redes, donde arrobó directamente la cuenta del reggaetonero.
La modelo acusó además al intérprete de Caramelo de ser una persona celosa y «psicópata», asegurando que el propio artista habría admitido esas conductas en chats privados. Tras exponer el material que encendió las alarmas en la farándula internacional, Atkinson responsabilizó públicamente al artista por cualquier situación que pudiera poner en riesgo su integridad física de aquí en adelante. ⚠️
Curiosidad
El fenómeno del digital footprint (huella digital) hace que, en la era de las redes sociales, borrar una publicación sea prácticamente un acto simbólico. Según estudios de ciberseguridad, un contenido con alto impacto mediático subido a una cuenta pública necesita en promedio apenas 4,2 segundos para ser descargado o capturado por bots de rastreo y usuarios particulares. Esto vuelve prácticamente imposible eliminar por completo cualquier prueba o declaración una vez transmitida a la red.