En Río Grande sancionarán económicamente a conductores que ocasionen daños a patrimonio público

⚖️ El Municipio de Río Grande oficializó la implementación de un sistema de penalidades financieras directas destinadas a los conductores que provoquen destrozos en los bienes públicos. Esta medida busca que quienes dañen elementos del patrimonio común, ya sea por negligencia o bajo los efectos del alcohol, asuman la responsabilidad económica de la reparación, aliviando así la carga sobre el presupuesto de la ciudad.

🚦 Desde la Dirección de Tránsito y Control Vehicular aclararon que estas sanciones no reemplazan a las multas de tránsito tradicionales, como las de exceso de velocidad o paso de semáforos en rojo, sino que actúan como un cargo adicional por el daño material ocasionado. La normativa, que ya se encontraba vigente en el digesto local, tendrá ahora una aplicación mucho más estricta sobre la rotura de señalética, cordones, postes de luz y semáforos.

🍷 El eje central de estas penalizaciones apunta directamente a los conductores con alcoholemia positiva. En estos casos, además del secuestro del rodado y la quita de la licencia, el responsable tendrá la obligación legal de reponer o restaurar los elementos afectados. Asimismo, el infractor deberá hacerse cargo de los costos operativos si el Municipio requiere una intervención de emergencia, sumando multas extra si el daño alcanza a edificios públicos o monumentos de la ciudad.

📉 Esta decisión surge como respuesta a la seguidilla de siniestros viales de gran magnitud registrados en las últimas semanas en nuestras calles. Muchos de estos incidentes fueron protagonizados por personas en estado de ebriedad, dejando un saldo de importantes roturas en la infraestructura urbana que representan un gasto imprevisto y elevado para las arcas municipales.

📍 Con esta medida, se busca no solo una reparación económica justa, sino también generar un efecto disuasorio que fomente una conducción más responsable y consciente. Cuidar el mobiliario que pagamos entre todos los vecinos se vuelve una prioridad absoluta en una ciudad que busca reducir los índices de siniestralidad y proteger su patrimonio histórico y operativo.