Estados Unidos anunció este martes un programa federal de 17.500 millones de dólares en préstamos para construir 10 nuevos reactores nucleares de gran escala. La razón detrás de la apuesta más grande en energía atómica desde la Guerra Fría tiene un nombre conocido: inteligencia artificial. Los centros de datos que procesan IA ya consumen entre el 4% y 5% de toda la electricidad del país, y para 2028 podrían llegar al 15%.
⚛️ El plan contempla cinco sitios en distintos puntos del país, cada uno con dos reactores. Todos usarán el diseño AP1000 de Westinghouse, la misma tecnología aplicada recientemente en la central Plant Vogtle. Las obras deberían arrancar antes de 2030 y las plantas comenzar a operar a mediados de la próxima década.
💰 El financiamiento público cubrirá hasta 3.500 millones de dólares por cada central, y los socios privados deberán aportar en conjunto al menos 5.000 millones de dólares adicionales. Cinco compañías eléctricas, en asociación con Westinghouse, ya firmaron cartas de intención. Los préstamos estatales se destinarán específicamente a la compra anticipada de equipamiento nuclear de largo plazo de fabricación, para evitar los retrasos que caracterizaron a los últimos proyectos del sector.
🔌 El dato que justifica todo: las proyecciones oficiales advierten que la demanda eléctrica de los centros de datos podría triplicarse en los próximos cuatro años. Sin nueva capacidad de generación, el país no puede sostener el ritmo de expansión de la IA ni la fabricación avanzada. La energía nuclear aparece como la única fuente que ofrece producción masiva sin emisiones de carbono de manera continua.
🏭 Es también un intento de reconstruir una industria que casi desapareció: solo se construyeron dos grandes reactores en Estados Unidos desde 1990. El programa busca consolidar cadena de suministro, mano de obra especializada y experiencia técnica que se perdieron durante décadas de parálisis nuclear.
🌍 El impacto geopolítico también es relevante: China construyó más de 20 reactores en los últimos diez años y tiene 20 más en construcción. Si EEUU quiere mantener su liderazgo tecnológico y energético, la apuesta atómica no es opcional.
🧐 El Dato Curioso: La planta nuclear más potente de Estados Unidos, Palo Verde en Arizona, genera suficiente electricidad para abastecer a cuatro millones de hogares. Sin embargo, fue construida entre 1976 y 1988 —es decir, tiene entre 38 y 50 años de antigüedad. Los diez nuevos reactores planificados representarían el primer gran salto en infraestructura nuclear del país en más de una generación, en un mundo donde la demanda de energía creció exponencialmente pero la capacidad de generación no acompañó ese ritmo.
