Volver al pasado no siempre es la solución que parece. En plena pulseada con el gobierno de Australia, el mandamás de Instagram, Adam Mosseri, salió a advertir que prescindir del algoritmo para ordenar las publicaciones terminaría por saturar la pantalla de los usuarios con contenido corporativo y publicidad encubierta 📱.
La controversia estalló tras el avance del proyecto oficial Digital Duty of Care en Australia, una iniciativa que pretende forzar a las grandes tecnológicas a permitir la desactivación del algoritmo —incluso mediante notificaciones push— bajo amenaza de aplicar multas de hasta 100 millones de dólares. Durante una conferencia de prensa en el país oceánico, organizada para presentar la serie Algo Confessions y la herramienta Your Algorithm, Mosseri dejó en claro que la cura legislativa podría resultar peor que la enfermedad.
“Si vas a un feed cronológico, acaba saturado de contenido de empresas, marcas y editoriales”, disparó el directivo de Meta al evaluar los antecedentes de la plataforma en otras regiones.
La explicación detrás del fenómeno responde a una lógica puramente económica y de recursos:
- Ventaja para las corporaciones: La táctica más efectiva para ganar visibilidad en un esquema por orden de llegada es publicar sin parar, un ritmo que solo las marcas y los grandes medios pueden financiar, desplazando a los usuarios comunes.
- Desplome del engagement: Aunque no brindó precisiones matemáticas, Mosseri advirtió que la participación comunitaria puede caer hasta un 50% al quitar la curación algorítmica 📉.
- Caída en la satisfacción: Frente a la consulta periódica sobre si “valió la pena su tiempo”, las métricas de aprobación de la experiencia en modo cronológico caen en picada.
El botón oculto que casi nadie usa
El debate cobra un matiz llamativo si se tiene en cuenta que la opción de ver las publicaciones en orden cronológico inverso ya existe a nivel global. Al tocar el logo de Instagram en la parte superior se despliega la alternativa “Siguiendo”, libre de recomendaciones automáticas 🔍.
Sin embargo, en Australia —a diferencia de lo que ocurre bajo la normativa de los Países Bajos o las exigencias vigentes de la Unión Europea desde 2023—, la app restablece el algoritmo cada vez que se cierra y se vuelve a abrir.
Mosseri calculó que la adopción de este formato apenas ronda “los bajos porcentajes de un solo dígito”, una apatía que atribuyó más al desconocimiento del público y a la saturación visual de la interfaz que a un bloqueo intencional de la compañía.
Curiosidad
Cuando Instagram nació en octubre de 2010, el feed cronológico era su rasgo fundacional e innegociable. La plataforma funcionó exclusivamente bajo ese formato durante más de un lustro, hasta que en julio de 2016 Meta decidió activar el primer algoritmo de ordenamiento. La justificación de la empresa en aquel momento fue que los usuarios se perdían en promedio el 70% de las publicaciones de sus contactos directos debido a la enorme cantidad de fotos que se acumulaban a lo largo del día.
