El carismático gato Larry ya vio pasar a seis mandatarios británicos

🐱 La escena política del Reino Unido volvió a colocar bajo los focos mediáticos internacionales a una de sus figuras más singulares y queridas por la opinión pública: Larry, el emblemático gato que reside en la sede de Gobierno. Tras oficializarse la dimisión de Keir Starmer a su cargo ejecutivo, el histórico poseedor del título honorífico de “Chief Mouser” (Cazador Oficial de Ratones) revalidó su vigencia institucional en medio de los constantes movimientos del tablero gubernamental británico.

🏛️ La estadía del felino en la mítica residencia del número 10 de Downing Street comenzó formalmente en el año 2011. En aquella oportunidad, las autoridades de la vivienda oficial optaron por su adopción con el propósito específico de mitigar y controlar una severa proliferación de roedores que afectaba a las estructuras edilicias del complejo estatal, una tarea que con el tiempo lo transformó en un símbolo de la cultura popular de las islas.

👑 Desde su desembarco en los despachos del poder londinense, el animal fue testigo directo del ascenso y la caída de una extensa lista de mandatarios de diversas extracciones políticas. El historial de líderes que transitaron por la residencia bajo su mirada incluye a David Cameron, Theresa May, Boris Johnson, Liz Truss, Rishi Sunak y, de manera más reciente, al saliente Keir Starmer, consolidando una longevidad que supera ampliamente los promedios de gestión de los funcionarios humanos.

📱 Más allá de sus tareas cotidianas en el edificio y de su rol protocolar al recibir a las distintas comitivas de mandatarios internacionales en las puertas de la casona, el animal ostenta un notable peso en el ecosistema digital. Larry cuenta con un perfil verificado de enorme popularidad en la plataforma X (anteriormente Twitter), espacio virtual en el que reúne a cientos de miles de seguidores que analizan diariamente los pormenores de la realidad británica bajo una óptica humorística.

❤️ A diferencia de los vaivenes electorales que condicionan la permanencia de los primeros ministros, la normativa de la residencia estipula que este habitante de cuatro patas reviste la categoría de empleado estatal permanente. De este modo, las autoridades pertinentes confirmaron que continuará ocupando sus dependencias en Downing Street sin que su permanencia se vea alterada por el signo político del próximo mandatario que asuma las riendas del poder ejecutivo en el Reino Unido.