El debate sobre la productividad laboral y el uso de los teléfonos celulares dio un giro completamente inesperado en los últimos meses dentro de las empresas argentinas.
📱 Si bien históricamente se apuntó a los empleados más jóvenes como los principales responsables de la dispersión digital, hoy el foco de atención se trasladó hacia un sector que solía ser el sinónimo de la estabilidad: los trabajadores mayores de 50 años.
💼 En diferentes oficinas, depósitos y comercios del país, los coordinadores y jefes de área comenzaron a notar una preocupante falta de concentración en este segmento del personal, el cual suele verse atrapado por las notificaciones durante su jornada laboral.
🗣️ Según explican diversos mandos medios de distintas compañías, se volvió una constante tener que repetir las directivas e instrucciones una y otra vez (literalmente “mil veces”) debido a que estos empleados se encuentran completamente sumergidos en sus perfiles digitales de Instagram u otras plataformas.
👥 Mientras que el resto de los trabajadores más jóvenes no desentona y mantiene un ritmo de atención adaptado al entorno, un gran porcentaje de las personas que van de los 50 años para arriba pasan horas de su rutina diaria interactuando, mirando videos cortos o conversando a través de los sistemas de mensajería privados de las redes.
🧠 Los especialistas en recursos humanos señalan que el algoritmo de estas aplicaciones está diseñado para capturar la atención sin importar la edad del usuario, logrando que el personal senior sufra baches de rendimiento idénticos a los de un adolescente.
🛑 Esta preocupante tendencia no solo afecta los tiempos de entrega de las tareas cotidianas, sino que además incrementa de manera notable los niveles de malestar y el estrés laboral dentro de los equipos de trabajo, que a menudo deben salir a cubrir los baches y errores cometidos por la falta de atención de sus compañeros.
🧐 El Dato Curioso Aunque se suele creer que los jóvenes son los que más tiempo pasan conectados a las pantallas, diversos estudios globales de consumo digital demuestran que las personas mayores de 50 años, una vez que adoptan una red social como Instagram o Facebook, registran sesiones de uso continuo mucho más prolongadas. Esto se debe a que carecen del hábito de la “atención fragmentada” o multitasking que los nativos digitales desarrollan desde chicos, lo que vuelve a los adultos mayores mucho más vulnerables a quedar atrapados de forma estática en el flujo del algoritmo sin registrar el paso del tiempo.
