Antes de ser el mejor futbolista del mundo, Lionel Messi fue un pibe de 9 años que se preocupaba por una sola cosa: si su altura le iba a permitir cumplir el sueño de ser profesional. Quien lo acompañó en ese momento, el endocrinólogo Diego Schwarzstein, contó ahora los detalles en Infobae al Mediodía.
🩺 Según relató el médico, Messi llegó a su consultorio en enero de 1997, derivado por Newell’s: “Era un chico con un talento fantástico, pero una talla muy baja. Todos hemos visto sus videos jugando con compañeros mucho más grandes que él”.
💉 Tras los estudios correspondientes, se confirmó el déficit en la hormona de crecimiento y arrancó el tratamiento con hormona recombinante, el mismo protocolo que se aplica a cualquier chico con talla baja, sin ningún condimento especial por tratarse de un futbolista.
💰 Sobre el financiamiento, Schwarzstein bajó un mito bastante instalado: “Barcelona habrá pagado un 20% del tratamiento, aproximadamente”. La mayor parte la cubrieron la obra social familiar y una mutual, en plena crisis económica argentina, hasta que el club catalán garantizó la continuidad en la etapa final.
😟 La angustia de Messi chico no pasaba por el pinchazo diario, sino por otra cosa: “La preocupación que él transmitía en las consultas era si su problema de crecimiento o su altura final le iba a permitir ser futbolista profesional”.
🗣️ Ahí Schwarzstein soltó la frase que más quedó dando vueltas: “Yo siempre le decía ‘Vos quedate tranquilo que vas a ser más alto que Maradona’, que medía 1.67”. Dato de color: la proyección médica indicaba 1.70 metros y Messi terminó midiendo 1.69, casi calcado.
🧐 El Dato Curioso: el propio caso Messi terminó jugándole en contra a la endocrinología pediátrica, según el médico. Muchas familias empezaron a llevar a sus hijos bajitos a la consulta pensando que “si soy muy bajito, quizás me puedan ayudar”, cuando en la mayoría de los casos la talla baja no responde a un problema hormonal tratable sino a la genética familiar.
