Un video de pocos segundos bastó para encender la curiosidad a escala global y poner a los biólogos marinos a revisar sus manuales. En las inmediaciones de la playa de Qantab, sobre la franja costera de Mascate —la capital de Omán—, la jornada de sol de turistas y bañistas se vio interrumpida por una figura casi mística recortándose bajo las olas: un delfín de un llamativo tono pálido y rosado 🐬.
La sorpresa no es para menos. En el imaginario popular, el delfín rosado es una especie icónica asociada de forma exclusiva al agua dulce, puntualmente a las cuencas de los ríos Amazonas y Orinoco en Sudamérica. Por eso mismo, ver una criatura de semejante coloración surcando aguas saladas en pleno Medio Oriente generó cautela e inmediatas dudas sobre la veracidad del registro.
La voz de los especialistas
Frente a la ola de comentarios y especulaciones, los expertos salieron a poner blanco sobre negro. Si bien remarcaron que tropezarse con ejemplares de estas tonalidades en mar abierto es un hecho de extrema rareza, no resulta del todo imposible.
Existen diversos factores que pueden explicar esta coloración en los mamíferos marinos:
- Variaciones genéticas: Alteraciones en la pigmentación de la piel (como el albinismo o el leucismo).
- Fenómenos vasculares: La propia dilatación de los vasos sanguíneos que transparenta la piel bajo ciertos esfuerzos o temperaturas.
- Efectos ópticos: La refracción de la luz solar incidiendo sobre la superficie del agua.
En este caso puntual, tras analizar las imágenes, los científicos notaron que el ejemplar presenta ligeras manchas grises, lo que inclina la balanza hacia una variación genética en la piel como la causa principal de su aspecto.
Más allá de la anécdota viral, el episodio sirvió para encender los reflectores sobre la enorme riqueza ecológica que guardan las costas de Omán y renovar el interés científico por investigar y preservar la biodiversidad de la región 🌊.
Curiosidad
Aunque asociemos el color rosa únicamente al mítico Inia geoffrensis (el delfín del Amazonas), existe en el Océano Pacífico una subespecie conocida como el delfín jorobado del Indo-Pacífico (Sousa chinensis). Al nacer, estos delfines son negros o grises oscuros; a medida que crecen se van volviendo rosados o blancos. Este tono rosa no proviene de ningún pigmento de su piel, sino de los vasos sanguíneos hiperdesarrollados bajo la epidermis, que los ayudan a termorregular su cuerpo para no sofocarse durante el nado intenso.
