El ascensor de 288 metros que le cambió la vida a los chicos de un pueblo remoto en China

La colosal obra de ingeniería para que los chicos no tengan que escalar la montaña para ir al colegio

Lo que para cualquier pibe de ciudad es un trámite cotidiano, para los chicos de la remota aldea de Nizhuhe, en la provincia china de Yunnan, significaba una verdadera odisea de supervivencia. Sin embargo, la ingeniería acaba de torcerle el brazo a la geografía: las autoridades locales inauguraron la “Escalera Fuyao”, un impresionante ascensor panorámico de 288 metros de altura incrustado en pleno Gran Cañón del Río Nizhu. 🏔️ de impacto.

La megaconstrucción busca resolver el peligroso aislamiento de los alumnos de la Escuela Primaria de la Aldea de Guanzhai, quienes hasta hace muy poco debían sortear horas de caminata al borde del abismo para poder asistir a sus clases en modalidad de internado.

Turismo saturado y la necesidad de un segundo gigante 🚠

Esta mole de acero y vidrio no llega en solitario. La pared rocosa ya contaba desde 2022 con la Escalera Qingyun (de 268 metros). Pero el remedio había generado un problema inesperado:

  • Aunque redujo drásticamente los tiempos iniciales, el lugar se convirtió en un imán para el turismo masivo.
  • A pesar de contar con pase gratuito, los escolares debían hacer largas filas y esperar turnos eternos en medio del aluvión de visitantes.
  • La nueva estructura Fuyao no solo supera por 20 metros a la anterior, sino que ofrece una cabina mucho más amplia y veloz.

Gracias a este nuevo elevador, el trayecto de los alumnos se transformó por completo. Ahora combinan un tramo terrestre, el ascenso por la torre vidriada y un teleférico, completando todo el itinerario en apenas 30 minutos.

Del peligro diario a la tranquilidad de las familias 🎒

Las historias detrás de la obra reflejan la extrema dureza del terreno. Durante décadas, los padres de la zona debían afrontar un desnivel vertical de más de 500 metros cada tres semanas para llevar y traer a sus hijos.

“Antes tenía que cargar mis cosas y caminar durante tres horas por caminos de montaña para llegar a la escuela, y si no tenía cuidado, podía resbalar y caer fácilmente”, recordó un estudiante en diálogo con la agencia Xinhua.

Con los dos elevadores operando en simultáneo a lo largo del acantilado, la comunidad de este rincón del sudoeste chino no solo garantizó la asistencia escolar de sus chicos, sino que logró neutralizar los históricos riesgos de la montaña. 🚌✨

Curiosidad

La provincia de Yunnan es célebre a nivel global por sus terrenos kársticos e inaccesibles, pero sobre todo por albergar los célebres “pueblos del acantilado”. El caso de Nizhuhe no es el único: hasta hace pocos años, en la vecina aldea de Atule’er, los chicos debían subir y bajar diariamente por la pared de un cañón de 800 metros de altura utilizando escaleras hechas con ramas de bambú y ratán. La presión internacional al ver las imágenes de los niños con las mochilas al hombro colgados del abismo obligó al gobierno chino a reemplazar la precaria estructura de ramas por una monumental escalera de acero de 2.556 escalones, antes de pasar directamente a la era de los ascensores gigantesicos.