La nueva promoción de candidatos a astronauta atraviesa una etapa exigente de entrenamiento. El objetivo: preparar cuerpos y cabezas para misiones cada vez más ambiciosas.
La NASA no elige astronautas para que salgan lindos en una foto con traje espacial. Detrás de cada nombre hay años de entrenamiento, simulaciones, pruebas físicas, estudios técnicos y presión psicológica.
Infobae publicó este 15 de septiembre de 2026 una nota sobre el riguroso entrenamiento de los candidatos a astronauta de la agencia espacial estadounidense, con el foco puesto en el gran desafío que aparece en el horizonte: Marte.

La preparación no se limita a aprender a manejar equipos. Los candidatos deben entrenarse para resolver problemas en entornos hostiles, trabajar en equipo bajo estrés y tomar decisiones cuando no hay margen para improvisar.
El sueño espacial suele verse desde afuera como una postal épica: cohetes, trajes blancos, cuenta regresiva. Pero la cocina real es bastante menos romántica. Hay horas de estudio, entrenamiento físico, simuladores, procedimientos repetidos y una disciplina que no perdona distracciones.
La carrera hacia Marte exige pensar misiones largas, aislamiento, riesgos médicos y escenarios en los que la ayuda desde la Tierra llega tarde o no llega. Por eso el entrenamiento no busca solo buenos pilotos o científicos brillantes: busca personas capaces de sostener la cabeza fría cuando todo alrededor puede fallar.

La noticia pega porque baja el espacio a escala humana. Antes de pisar otro planeta, hay que sobrevivir al entrenamiento en este.
curiosidad
Los astronautas de la NASA suelen entrenar en piscinas gigantes para simular condiciones de microgravedad durante prácticas de caminatas espaciales.
