Después de una vida entera padeciendo yunques defectuosos, cohetes que explotan a destiempo y trampas que invariablemente le salieron al revés, el personaje más testarudo de los Looney Tunes decidió cambiar de estrategia: llevar a su eterno proveedor ante los tribunales. 🎬
Estrenada en las salas el pasado 27 de agosto, “Coyote vs. Acme” traslada a la pantalla grande una propuesta que combina animación tradicional con acción real. La dirección corre por cuenta de Dave Green, mientras que la historia lleva la firma de una sólida mesa de guionistas integrada por James Gunn, Samy Burch y Jeremy Slater.
La trama se apoya en una premisa delirante pero cargada de ironía sobre las grandes corporaciones: harto de los continuos desperfectos de los productos que compra por catálogo para atrapar al Correcaminos, el Coyote le inicia un juicio millonario a la compañía ACME. 💥
El reparto de carne y hueso está encabezado por figuras reconocidas que aportan ritmo y comedia a la contienda legal:
- John Cena
- Will Forte
- Lana Condor
- Tone Bell
El recibimiento de la prensa internacional no se hizo esperar y, en su gran mayoría, aplaudió el equilibrio entre la nostalgia y el entretenimiento apto para las nuevas generaciones. 🍿
“Es un placer poder decir que la película es una auténtica delicia, una de las mejores películas que combinan imagen real y animación de la historia, y que los seguidores de Looney Tunes la adorarán.”
— Frank Scheck, The Hollywood Reporter
“Es una divertida película nostálgica que merece la pena ver. Sin embargo, en comparación con los dibujos animados a los que rinde homenaje, resulta bastante convencional y poco atrevida.”
— Owen Gleiberman, Variety
Curiosidad
El nombre ficticio ACME —utilizado históricamente en las animaciones de Warner Bros. como la empresa proveedora de cualquier artefacto imaginable— proviene del griego akmē, que significa “el punto más alto”, “pico” o “cumbre de la perfección”. En la década de 1920 en Estados Unidos, muchísimos comercios y fabricantes elegían llamarse ACME para figurar en las primeras posiciones de las guías telefónicas impresas por orden alfabético, detalle que los creadores de los dibujos animados tomaron con sarcasmo para bautizar a la fábrica cuyos productos siempre terminan fallando estrepitosamente.
