En un mundo que no para un segundo, la Universidad de Constanza trajo una noticia que invita a bajar un cambio y mirar a quien tenemos al lado.
🧪 Según una investigación reciente, tan solo diez minutos de contacto físico con la pareja pueden ser el remedio definitivo: reducen los niveles de estrés en un hombre en más de un 50%.
🧠 El hallazgo pone el foco en cómo la conexión interpersonal maneja los hilos de nuestro cuerpo, activando procesos de calma en el sistema nervioso que son vitales para la recuperación emocional.
📉 Al entrar en contacto, el organismo empieza a ganarle la batalla al cortisol, esa hormona que nos mantiene en alerta constante ante la presión y la ansiedad, bajando sus niveles de forma drástica.
🤝 Pero no es solo química de supervivencia; el roce estimula la liberación de oxitocina, esa famosa “hormona del amor” que construye los cimientos de la confianza y la seguridad emocional entre dos personas.
✨ Los voluntarios que participaron del estudio aseguraron sentirse mucho más tranquilos y concentrados tras este breve momento de intimidad, demostrando que la regulación de las emociones no es una tarea solitaria.
🌱 Los investigadores insisten en que estos pequeños gestos, sostenidos en el tiempo, son la clave para una salud mental de hierro y vínculos afectivos mucho más sólidos y resilientes.
🧐 El Dato Curioso
¿Sabías que la oxitocina tiene un “efecto memoria” en el cuerpo humano? No solo reduce el estrés en el momento, sino que, según estudios de neurobiología, niveles altos de esta hormona pueden acelerar la cicatrización de heridas físicas. Básicamente, una pareja que se abraza y se contiene no solo vive más tranquila, sino que su cuerpo tiene una capacidad de regeneración biológica superior a la de personas con vínculos distantes.
