Agosto llega cargado de regresos que los fans esperaron durante años, con nombres que van del indie folk al garage punk más crudo.
💿 El 14 arranca fuerte con Phoebe Bridgers, que vuelve con “Lost Weekend”, su primer disco solista en seis años tras “Punisher” (2020). Son 16 canciones, su trabajo más extenso hasta ahora, con coros de sus compañeras de Boygenius y producción de Jack Antonoff.
🎸 Ese mismo día sale “Thrasher”, el tercer álbum solista de Brandon Flowers (The Killers), que después de 11 años vuelve a lo suyo pero con un giro inesperado: dejó el synth pop y se fue para el lado del country, inspirado en la música que escuchaba su papá.
🟡 El 14 también llega “Weezer (The Gold Album)”, séptima entrega de su serie de discos por colores. El productor buscó “el álbum más violento de Weezer”, grabando todo en vivo y sin click track.
🖤 El 21 es el turno de Interpol con “This Mirror Weighs a Ton”, su primer disco en cuatro años y el debut fuera de Matador después de dos décadas. Lo grabaron por primera vez en más de diez años en su Nueva York natal.
🔥 Cierra el mes una tanda pesada: el 28 salen “Chrome” de Ty Segall (uno de sus discos más crudos en años), “There Near” de Dinosaur Jr. y el gran regreso de Alabama Shakes con “I Must Be Dreaming”, que rompe un silencio de 11 años desde “Sound & Color”.
🧐 El Dato Curioso: entre los diez discos hay un caso especial, el de The Cramps. “Gravest Gravy” iba a salir a fines de los 80 pero quedó archivado “por razones perdidas en el tiempo”. Casi 40 años después, Henry Rollins e Ian MacKaye rescataron las cintas originales y lo terminaron editando.
