El modo avión parecía una gran idea. Hasta que la UE ha decidido que no tiene ningún sentido

Se acabó lo de poner el modo avión durante los vuelos. El pasado 26 de noviembre, la Unión Europea anunciaba que será posible disfrutar de conexión 5G en los vuelos, lo que se traduce en la no obligatoriedad en el uso del modo avión. Una configuración con más de 10 años de vida, inventada en principio por y para su uso en aerolíneas, que queda ahora en el destierro.

Por qué nació el modo avión. Su propio nombre lo indica. El modo avión nació con el fin de facilitar las comunicaciones entre tripulación del vuelo y controladores. En la década de los 90, se defendía que las tecnologías de transmisión de señales y radiofrecuencia podían afectar a las comunicaciones de los pilotos, con pequeñas interferencias y molestos “clics” audibles. Por ello, se acabó implantando la obligatoriedad de llevar el teléfono sin conexión alguna en los sistemas operativos que iban emergiendo. El modo avión de iOS y Android.

Pero su uso no era solo ese. Aprovechando la implantación del modo avión en móviles, su uso se fue haciendo obligatorio en otros escenarios. El más conocido es el de las gasolineras. El artículo 115 del reglamento general de circulación recoge que “Los propietarios de aparatos distribuidores de combustibles o empleados de estos últimos no podrán facilitar los combustibles para su carga si no está parado el motor y apagadas las luces de los vehículos, los sistemas eléctricos como la radio y los dispositivos emisores de radiación electromagnética como los teléfonos móviles”.

La razón aquí era que la electricidad del teléfono podría hacer que el vapor de los combustibles entrase en ignición. La realidad es que hay datos que reflejan que esto no es más que esto no es más que una leyenda urbana. No hay más que ver a los miles de conductores que pagan por NFC, con el móvil conectado, a pocos centímetros del surtidor.

Cada vez más permisivos. La realidad en las gasolineras españolas es que nadie te va a pedir que pongas el teléfono en modo avión, una actitud más laxa que empezó también a expandirse en las propias aerolíneas. En septiembre de 2014, la EASA (EASA, European Aviation Safety Agency) dio vía libre para usar dispositivos electrónicos sin modo avión en vuelos comerciales. Pese a esto, la inmensa mayoría de aerolíoneas como Iberia o Norwegian obligan a usar el modo avión, aunque sí permiten conectarse a la red WiFi propia que ofrecen.

Le vamos diciendo adiós. El paso que ha dado la UE supone la muerte del modo avión. Será posible conectarnos a las redes 5G que podrán ofrecer las aerolíneas. “Las aerolíneas podrán proporcionar la última tecnología 5G en sus aviones, junto con las generaciones anteriores de tecnología móvil, ya que la CE actualizó la decisión de aplicación sobre el espectro para las comunicaciones a bordo de las aeronaves, designando determinadas frecuencias para el 5G en vuelo”. Para conectarnos a una red 5G, es imprescindible que el teléfono esté en modo de red, en otras palabras, sin modo avión activo.

Indican que, desde 2008, la Comisión ha reservado ciertas frecuencias para las comunicaciones móviles en aviones, utilizando equipos especiales equipados con una “pico-célula” que permite conexiones entre el avión y redes satelitales. Es así, relativamente sencillo ofrecer 5G en un avión, y parece quedar claro que conectarnos al mismo no supone mayor perjuicio para las conexiones de la tripulación.

Podemos volar tranquilos. Queda en manos de las aerolíneas el mantener o no la obligatoriedad o no del modo avión, pero la postura de la UE deja claro que no hay justificación alguna para mantenerlo encendido y perder así nuestra conectividad de red. De cara a ganar cada vez más dinero en los vuelos, ofrecer un servicio de conexión 5G es una genial puerta a ingresos extra, por lo que seguiremos de cerca los planes de conectividad que vayan surgiendo tras este cambio de posición.