Joe Petraro-Hyppolite tiene 13 años, vive en Long Island y el próximo año comenzará una maestría en gestión deportiva global en la Universidad de Nueva York. Antes deberá completar su licenciatura virtual en kinesiología, que cursa en la Universidad Estatal de Luisiana.
Su recorrido no tuvo nada de sencillo. Durante el jardín de infantes fue incorporado a educación especial porque hablaba poco y presentaba tics físicos y vocales. Recién en tercer grado, una docente recomendó que fuera evaluado nuevamente.

Los estudios revelaron que tenía síndrome de Tourette, dislexia, trastorno obsesivo compulsivo y un coeficiente intelectual de 168. Ese mismo año recibió otro diagnóstico mucho más duro: leucemia linfocítica.
El giro que cambió su historia
Mientras atravesaba el tratamiento, Joe reprobaba exámenes deliberadamente y escribía mal las palabras para intentar encajar. Sin embargo, cuando regresaba a su casa leía por su cuenta sobre programación. Cambió de escuela, pudo avanzar a su ritmo y terminó la secundaria antes de cumplir 12 años.
También sufrió acoso por sus capacidades, sus tics y el tratamiento contra el cáncer. Aquella violencia afectó gravemente su salud mental, pero actualmente recibe acompañamiento, su leucemia está controlada y el pronóstico es favorable.

Además de estudiar, dirige Joe’s Be Kind Campaign. Uno de sus proyectos ayudó a construir más de 127 pozos de agua en África y otro promueve actividades deportivas gratuitas e inclusivas. También visita escuelas para hablar sobre el síndrome de Tourette.
Joe dice que todavía le gustan los videojuegos, los dinosaurios y juntarse con amigos. Todo bastante normal, salvo por el pequeño detalle de que pronto compartirá un aula universitaria con adultos que podrían triplicarle la edad.
curiosidad
La edad habitual para comenzar una maestría en Estados Unidos ronda los 33 años. Joe lo hará con menos de la mitad de esa edad.
