Dormís ocho horas y seguís cansado

Dormir ocho horas no garantiza descansar bien. Si tu respiración se corta varias veces por noche sin que te des cuenta, podés despertarte más cansado de lo que te acostaste.

😴 Eso explicó Mark Hyman, especialista en medicina funcional, en el podcast Office Hours: “La pregunta no es solo cuánto tiempo duermes, sino qué le ocurre a tu cuerpo durante esas ocho horas”. Hablaba de la apnea obstructiva del sueño.

🚨 Las señales que piden consulta son los ronquidos fuertes, los jadeos nocturnos y las pausas respiratorias que nota otra persona. Pero hay otras: boca seca al despertar, dolor de cabeza matutino, sueño durante el día, dificultad para concentrarse, despertares para ir al baño y presión arterial difícil de controlar.

👩 No es solo cosa de personas con sobrepeso: también les pasa a gente delgada y activa. En las mujeres suele disfrazarse de cansancio persistente, dolores de cabeza o insomnio.

🔬 Ojo con diagnosticarte solo: ni una grabación de ronquidos ni un reloj inteligente confirman nada. Hace falta un estudio del sueño que mida oxígeno, actividad cardíaca y etapas del descanso. “Si están las señales de advertencia, hay que hacerse estudios, no adivinar”, dijo Hyman.

😷 El tratamiento más conocido es el CPAP, que mantiene abierta la vía aérea con presión continua de aire. También hay aparatos que adelantan la mandíbula, ejercicios de lengua y boca, dormir de costado y, en casos puntuales, cirugía o dispositivos implantados.

🧐 El Dato Curioso: el problema no siempre es el peso. La forma de la mandíbula, la posición de la lengua, el tamaño de las amígdalas y hasta la congestión nasal crónica pueden achicar el paso del aire. Por eso Hyman dice que decirle a todos “bajá de peso” no alcanza.