La provincia presentó el protocolo fueguino para la producción segura de cannabis medicinal

La propuesta y planificación de políticas públicas de Tierra del Fuego fue uno de los puntos altos durante la reciente Expo Cannabis Argentina, celebrada en el predio de La Rural en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. El enfoque de trabajo y la articulación institucional de la provincia despertaron el reconocimiento de los principales referentes nacionales de la industria.

La comitiva fueguina, encabezada por el ministro de Producción y Ambiente, Devita, y la directora de Asistencia Técnica de la Secretaría de Desarrollo Productivo y PyME, Agustina Felici, aprovechó la agenda impulsada por la Cámara de la Industria del Cannabis y el Cáñamo (CAINCCA) para recorrer stands y reunirse con cultivadores locales y organizadores 🤝.

El encuentro sirvió como vidriera para exponer los avances del marco regulatorio fueguino, orientado a construir una cadena productiva ordenada, segura y sostenible.

Los ejes del modelo fueguino:

  • Protocolo de Buenas Prácticas: Se destacó la elaboración del Protocolo Fueguino de Buenas Prácticas Agrícolas y de Manufactura (BPA/BPM) para el cannabis medicinal 🌿.
  • Trabajo articulado: Esta estrategia se lleva adelante mediante una sinergia clave entre el Ministerio de Salud, el Ministerio de Producción y Ambiente, las universidades y distintas instituciones científicas del territorio 🔬.

Sobre este avance, el ministro Devita fue categórico respecto al norte de la gestión: “Apuntamos a acompañar a los productores fueguinos que, con mucho empeño, dedicación y responsabilidad, vienen acompañando a pacientes con sus distintas patologías”. Además, remarcó que el rol de su cartera complementa al del Ministerio de Salud mediante “la auditoría de los procesos de cultivo y producción y la capacitación técnica permanente” para asegurar la bioseguridad y la calidad de los derivados.

Esta primera participación institucional de Tierra del Fuego en la Expo Cannabis marca un hito: reafirma el compromiso de la provincia con la ciencia, la profesionalización de sus cultivadores y, sobre todo, la garantía de un acceso seguro para los usuarios del sistema de salud.

Curiosidad

Aunque hoy hablemos de tecnología de punta y bioseguridad, el vínculo de nuestro país con la planta viene de largo: a fines del siglo XVIII, el propio Manuel Belgrano fue uno de los primeros y más fervientes promotores del cultivo de cáñamo en el Río de la Plata. El prócer redactó manuales e insistió en su siembra porque lo consideraba un motor económico fundamental para fabricar telas, velas y cuerdas para la navegación comercial.