De un capricho de infancia a récord mundial: la mujer que transformó su casa en el paraíso de My Little Pony
Hay pasiones que empiezan como un juego de chicos y terminan haciendo historia. Miranda Worby, una británica de 42 años residente en Lowestoft (Suffolk), acaba de coronarse de forma oficial en el Guinness World Records tras acreditar que posee la colección más grande del planeta dedicada a los célebres juguetes de My Little Pony.
En total, la organización verificó 4.550 piezas en su vivienda, un verdadero santuario repleto de figuras pastel, castillos en miniatura, ropa temática y material de colección acumulado a lo largo de casi cuatro décadas.
🦄 El origen de una obsesión que arrancó a los 3 años
Todo empezó por una negativa familiar inevitable. Cuando era apenas una nena, Miranda quería un caballo de verdad, pero ante la imposibilidad lógica de tener uno en casa, sus padres le regalaron el primer poni de plástico. Lo que nadie imaginaba era que ese simple juguete iba a encender una mecha imparable.
El volumen de objetos creció a tal punto con los años que la coleccionista tomó una decisión radical: desalojó por completo los muebles de un dormitorio para destinar la habitación en exclusiva a sus ponis.
“No quería una cama aquí, quería que este cuarto estuviera completamente dedicado a My Little Pony, así que saqué todo”, relató Worby sobre la insólita transformación de su hogar.
💎 Una joya inalcanzable y miles de libras invertidas
A lo largo de su vida, la británica destinó más de 30.000 libras esterlinas en compras individuales, adquiriendo nuevos ejemplares entre tres y cuatro veces por semana. Hoy, el valor de mercado del conjunto supera ampliamente esa cifra, aunque la idea de vender ni siquiera se le cruza por la cabeza.
Entre las más de 4.500 piezas —que repasan todas las generaciones de la franquicia creada por Hasbro en los ’80— descansa su mayor tesoro: una figura de Fireball, considerada la más rara de su repertorio y de la cual solo existen dos unidades documentadas en todo el mundo. 🎀
A pesar de que algunas visitas quedan impresionadas o abrumadas por la masa de juguetes, Miranda no se deja amedrentar por los comentarios ajenos y deja un mensaje bien claro para los curiosos:
“Si alguien empieza a coleccionar, sea lo que sea, quiero que sepa que está bien coleccionar lo que ama. Solo disfrutalo. No dañás a nadie y no hay nada malo en ello”.
Curiosidad
¿Sabías que el origen de My Little Pony se remonta a 1981 y que su primer prototipo era bastante distinto a los que conocemos hoy? Fue creado por la ilustradora y escultora Bonnie Zacherle junto al diseñador Charles Muenchinger para la firma Hasbro. El primer modelo medía unos 25 centímetros de alto, no tenía los llamativos colores pastel de las generaciones posteriores y se vendió bajo el nombre de “My Pretty Pony”. Como el muñeco original no tenía tanto color ni accesorios para peinar, la empresa decidió rediseñarlo al año siguiente reduciendo su tamaño y añadiendo los emblemáticos tonos de fantasía y las marcas en la cadera (conocidas como cutie marks), desencadenando un fenómeno cultural que ya lleva más de cuatro décadas de éxito.