Sí, es posible tener un infarto y no darse cuenta. Se lo conoce como “infarto silencioso” y, aunque no dé los síntomas clásicos, puede dejar el mismo daño en el corazón.
❤️ Según la American Heart Association, de los 805.000 infartos que se registran por año en Estados Unidos, unos 170.000 pasan inadvertidos.
😮💨 Las señales suelen confundirse con cosas cotidianas: cansancio fuera de lo normal, falta de aire, náuseas, mareos, sudoración o una molestia que parece acidez o indigestión.

📍 El dolor, cuando aparece, puede ser leve y ubicarse en el cuello, la mandíbula, la espalda o los brazos, lejos del clásico dolor fuerte en el pecho.
⚠️ El especialista Elsayed Soliman, de la Universidad Wake Forest, advirtió que este tipo de infarto puede causar un daño permanente igual al de uno detectado. Un estudio de 2018 mostró que eleva un 35% el riesgo de insuficiencia cardíaca.
🩺 Los más expuestos son las personas mayores, con diabetes, presión alta, colesterol elevado, sobrepeso o que fuman. Un electrocardiograma o una ecografía cardíaca pueden revelar cicatrices de episodios que pasaron sin aviso.
🧐 El Dato Curioso: Las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte en el mundo, con casi 18 millones de fallecimientos por año según la OMS. Una investigación hecha en Islandia mostró que, a diez años, la mortalidad de los infartos silenciosos es prácticamente igual a la de los diagnosticados.
