La ciencia descubrió que los caminos romanos evitaban Roma, y contradice la famosa frase

Un atlas digital reconstruyó casi 300.000 kilómetros de rutas antiguas y dejó una conclusión incómoda para el refrán: otras ciudades estaban mucho mejor conectadas que Roma.

“Todos los caminos llevan a Roma” sobrevivió durante siglos como una verdad casi indiscutible. Sin embargo, un relevamiento digital de la red terrestre del Imperio romano acaba de darle un golpe histórico al refrán: Roma no era la ciudad mejor conectada de su propio sistema vial.

Investigadores construyeron Itiner-e, un atlas que reúne cerca de 300.000 kilómetros de caminos antiguos. Al calcular la accesibilidad de cada ciudad, encontraron que Antioquía, Ancira —la actual Ankara—, Bizancio y Corinto funcionaban como nodos terrestres más importantes.

El camino principal pasaba de largo

La ruta intermediaria de mayor peso seguía la costa del norte de África y el Levante, pasaba por Antioquía y cerca de Ankara, cruzaba hacia Europa por Constantinopla y avanzaba por el valle del Po, Milán y Francia. Roma ni siquiera formaba parte de ese corredor central.

La geografía explica buena parte del resultado. Corinto conectaba el Peloponeso con el resto de Grecia, mientras Ancira concentraba los movimientos a través de Anatolia. La península itálica, según el arqueólogo Tom Brughmans, era una especie de apéndice dentro de la red imperial, con Roma situada a mitad de ese brazo.

Eso no significa que la capital careciera de importancia. El análisis se concentró en las rutas terrestres. Roma estaba ubicada estratégicamente en el Mediterráneo y conectada con el puerto de Ostia mediante el río Tíber, por lo que su verdadera centralidad habría dependido del transporte marítimo.

El estudio no destruye el poder de Roma, pero sí cambia el mapa mental: el centro político del Imperio podía quedar, literalmente, a un costado del camino.

curiosidad

En su máxima expansión, en el año 117 d. C., el Imperio romano abarcó alrededor de 5,5 millones de kilómetros cuadrados entre Europa, Oriente Próximo y el norte de África.