El Congreso de Estados Unidos acaba de mandar un mensaje claro a la industria de la inteligencia artificial: si necesitan electricidad para funcionar, que la paguen ellos mismos.
⚡ La Cámara de Representantes aprobó este 16 de septiembre la llamada Ratepayer Protection Act (“Ley de Protección a los Usuarios de Servicios Públicos”) con un resultado que casi no tiene precedentes bipartidarios en la era actual: 417 votos a favor y apenas tres en contra. El proyecto fue impulsado por el republicano Gabe Evans (Colorado) y la demócrata Kathy Castor (Florida), ambos del Comité de Energía y Comercio.
🏗️ El problema que busca resolver es concreto: cuando una empresa instala un centro de datos —esos gigantescos complejos de servidores que hacen funcionar a ChatGPT, Google, y compañía—, la red eléctrica local tiene que ampliarse para soportar la carga. Y en muchos estados de EEUU, ese costo se distribuye entre todos los usuarios del servicio aunque no tengan nada que ver con esa infraestructura. Básicamente, las familias estadounidenses estaban subsidiando la expansión de la IA sin saberlo.

📊 La escala del problema es enorme. Según la Agencia Internacional de Energía, el consumo eléctrico de los centros de datos en EEUU podría más que duplicarse desde los niveles de 2024 hacia el final de la década. Algunas proyecciones indican que podrían absorber más del 10% de la demanda eléctrica del país para 2030.
🏘️ El rechazo ciudadano tampoco es menor. Una encuesta reciente de la Universidad de Massachusetts arrojó que apenas el 11% de los estadounidenses apoyaría la construcción de un centro de datos de IA en su barrio. Casi el 70% se opone, y el 45% dijo estar “fuertemente en contra”. Con las elecciones legislativas del 3 de noviembre a la vuelta de la esquina, el Congreso decidió moverle el piso a las Big Tech.
🔄 La ley no impone reglas automáticas sino que exige a los reguladores estatales de servicios públicos que consideren normas para que los grandes consumidores —incluidos los centros de datos— cubran los costos incrementales de generación y transmisión eléctrica que su operación requiere. Ahora el proyecto pasa al Senado, donde su futuro es incierto.

🗣️ El presidente de la Cámara, Mike Johnson, celebró la aprobación: “garantiza que las familias trabajadoras no paguen la construcción de la infraestructura de IA”. Trump, por su parte, sigue apostando fuerte a la expansión de los centros de datos y los describió esta semana como “el petróleo de los próximos 20, 25 años”.
🧐 El Dato Curioso: A pesar de los 417 votos, la ley recibió críticas de muchos legisladores que la votaron a favor. La representante texana Veronica Escobar fue directa: “Voy a votar sí, pero es verdaderamente el mínimo indispensable”. La organización Public Citizen advirtió que la norma “simplemente pide a los estados que consideren” los cambios, sin imponerlos. En Washington, hasta las victorias tienen letra chica.
