1. Vas caminando por la Av. San Martín en pleno julio con ráfagas de 100 km/h y congelamiento extremo. ¿Qué hacés?
- A) Camino inclinado a 45 grados encarando el viento de frente. Si se vuela un techo, le pongo el pecho. ¡Nada me detiene!
- B) Salgo bien abrigado y con paciencia. Sé perfectamente cómo caminar sobre el hielo sin darme un golpazo, manteniendo el equilibrio y la calma.
- C) Me pongo el tapado o la campera de pluma, no pierdo la elegancia y el frío extremo no me inmuta en lo más mínimo.
- D) Me pongo la capucha, camino a paso firme y busco refugio en un café o galería para tomar algo caliente y reflexionar.
- E) Vengo bien encapotado, con cara de pocos amigos y mirando a todos de reojo. Camino solo y no me quejo del clima.
2. Se corta la luz y el gas un domingo por la tarde en pleno invierno. ¿Cuál es tu reacción adentro de la casa?
- A) Agarro el hacha, salgo al patio a buscar leña y prendo la salamandra a pura perseverancia para que nadie pase frío.
- B) Mantengo la cordura, analizo las opciones, busco linternas, cobijas y me aseguro de que la casa esté bien aislada.
- C) No me desesperó. Preparo un té caliente en un calentador de camping y disfruto del silencio del invierno.
- D) Enciendo velas, armo una ronda con mates calentitos para todos y busco que nadie se deprima por la penumbra.
- E) Me encierro en mi pieza con tres mantas encima, prendo una radio a pilas y no me molesten hasta que vuelva el servicio.
3. Hay un asado multitudinario en el quincho familiar para salvarse del viento. Vos sos el que:
- A) Se adueña de la parrilla, pelea contra el tiro de la chimenea para prender el carbón y no deja que nada detenga el asado.
- B) Se sienta en la mesa a aconsejar a los más jóvenes, coordinar que no falte nada y mantener el orden de la reunión.
- C) Sirve las bebidas bien heladas a un costado y opina con comentarios precisos y serenos solo cuando es necesario.
- D) Trae el postre casero, se asegura de que todos hayan comido bien y pregunta cómo la está pasando cada uno.
- E) Llega tarde cuando el asado ya está servido en la mesa, come tranquilo en un rincón y se va sin dar explicaciones.
4. Se anuncia una alerta meteorológica por nieve y escarcha negra en la Ruta 3. ¿Qué hacés si tenés que viajar a Ushuaia?
- A) Le pongo cadenas a las gomas y arranco igual. ¡El camino se abre a la fuerza con mis Meteoros de Pegaso!
- B) Reviso con disciplina el estado de los frenos, los fluidos del auto y manejo con extrema prudencia por la zona del Garibaldi.
- C) Evalúo el informe oficial de la calzada, espero a que pase la máquina barrenieve y viajo a velocidad constante sin inmutarme.
- D) Prefiero evaluar si es estrictamente necesario viajar para no poner en riesgo ni preocupar a la familia.
- E) Salgo solo a última hora, esquivo el tránsito pesado y manejo súper concentrado en medio de la niebla austral.
Resultados: Descubrí a tu Caballero Interior
- Mayoría de A: Seiya de Pegaso El Audaz y Perseverante. Sos puro impulso, cabeza dura y optimismo. Frente a las peores tormentas o vientos de la isla, no hay obstáculo que te venza; siempre encontrás la fuerza interior para salir adelante y proteger a los tuyos con tus “Meteoros de Pegaso”.

- Mayoría de B: Shiryu de Dragón El Sabio y Disciplinado. Sos el pilar de sensatez del grupo. Como si te hubieras entrenado en los Cinco Picos de Rozan, ante la escarcha o el viento mantenés el equilibrio, la prudencia y una lealtad inquebrantable hacia tus seres queridos.

- Mayoría de C: Hyōga de Cisne El Señor del Cero Absoluto. El frío extremo de Siberia te resulta familiar en Tierra del Fuego. Mantenés la mente fría, un aire de melancología elegante y dominás las situaciones heladas con total templanza y serenidad.

- Mayoría de D: Shun de Andrómeda El Pacifista Compasivo. De corazón noble y empático, sos el que une al grupo en los días grises. Preferís resolver los conflictos conversando alrededor de un mate calentito y usando tu “Cadena Nebular” para cuidar a quienes querés.

- Mayoría de E: Ikki de Fénix El Solitario del Cabo Domingo. Sos independiente, firme y de pocas palabras. Aunque preferís andar por tu cuenta y no te van los tumultos, siempre resurgís de tus cenizas en los momentos más difíciles para salvar las papas cuando tu gente realmente te necesita.

