Agosto es el mes donde nos acordamos de que alguna vez fuimos petisos, andábamos con los pantalones rotos en las rodillas y nos creíamos inmortales. Pero los años pasaron, te convertiste en un adulto funcional (o lo intentás), pagás el Monotributo y te duele la ciática cuando cambia el clima.
Tu niño interior está ahí al fondo, atrincherado, exigiendo explicaciones. Respondé este test sin pensarlo demasiado y descubrí la misión absurda pero terapéutica que te toca cumplir este mes para sanar ese dinosaurio emocional.
1. Suena el timbre del recreo (o el corte de las 17:00 en el trabajo). ¿Qué es lo primero que le exigís al universo?
- A) Un chocolatín con muñequito de plástico adentro y la merienda servida en la mesa.
- B) Salir corriendo a la calle a ver si los pibes de la cuadra se juntaron a patear una pelota.
- C) Que nadie me hable por los próximos 45 minutos porque estoy concentrado construyendo un fuerte de mantas.
- D) Una caja de herramientas de plástico para arreglar cosas que no están rotas.
2. Te encontrás un charco de agua gigante y con barro después de una tormenta. Tu reacción inmediata es:
- A) Mirar a los costados para asegurarme de que nadie me ve y meter un salto ornamental justo en el medio.
- B) Correr a buscar un barquito de papel o una tapita de gaseosa para armar una carrera contra la corriente.
- C) Ponerme a analizar minuciosamente qué insectos o criaturas de las profundidades habitan ese ecosistema.
- D) Quejarme de que me voy a ensuciar los zapatillas blancas, pero pisarlo despacito “de mentirita”.
3. Si pudieras decretar una sola ley obligatoria para todas las personas mayores de 18 años este mes, ¿cuál sería?
- A) Cenar postre antes de la comida principal al menos una vez a la semana.
- B) La prohibición absoluta de usar zapatos apretados: todo el mundo en medias o en patas.
- C) Tener una hora diaria de “pantalla libre” para mirar dibujos animados viejos sin culpa.
- D) Permitir que en las reuniones serias de trabajo se puedan resolver los desacuerdos jugando a Piedra, Papel o Tijera.
4. Tenés 10 mil pesos “de arriba” y la orden estricta de gastarlos en algo 100% inútil. ¿Qué comprás?
- A) Una bolsa gigante de masticables, dos alfajores congelados y un jugo en cajita.
- B) Un paquete de figuritas de algo que ni juntás o un juguete barato de cotillón.
- C) Un juego de masa para moldear (Play-Doh) solo para sentirle ese olor característico.
- D) Un planeador de telgopor o una pistolita de agua para emboscar a tus convecinos.
5. ¿Cuál era tu peor pesadilla cuando eras chico?
- A) Que la leche tibia tuviera “nata” arriba.
- B) Quedarme solo en la fila del supermercado porque mi vieja fue a buscar algo que se olvidó.
- C) El cuco, la luz apagada de noche o el placard que quedó entreabierto.
- D) Que me llamen a tomar la leche justo cuando el juego en la calle estaba en su mejor momento.
6. ¿Qué súper poder jurabas que ibas a desarrollar cuando fueras grande?
- A) Volar, o al menos saltar desde el sillón y flotar tres segundos en el aire.
- B) Invisibilidad para escaparme a comer golosinas a la madrugada.
- C) Hablar con los animales (y que los gatos del barrio me obedezcan).
- D) Mover objetos con la mente cuando me daba paja levantarme a buscar el control remoto.
7. Elegí tu vehículo definitivo para moverte por la ciudad hoy mismo:
- A) Un monopatín de tres ruedas que eche chispas cuando frenás.
- B) Una bicicleta con una tapita de plástico enganchada en los rayos para que suene como moto.
- C) Un par de patines profesionales con luces LED en las ruedas.
- D) Un karting a rulemanes bajando a toda velocidad por una calle de tierra.
🏆 RESULTADOS: REVISÁ TUS RESPUESTAS
Mayoría de A: Operación “Merendasa Antiestrés”
- Tu diagnóstico: Tu niño interior está harto de las ensaladas, el café amargo y el ayuno intermitente. Extraña la glucosa pura y la grasa saturada en nombre de la felicidad.
- Tu misión obligatoria: Comprate la merienda más grasienta, azucarada y ridícula que encuentres (bizcochitos, chizitos, chocolatada tibia o un alfajor triple) y cométela en la cama mirando tu historieta o película animada favorita de los ’90. Sin celular ni notificaciones.
Mayoría de B: Protocolo “Raspón de Rodilla”
- Tu diagnóstico: Acumulás demasiada energía sedentaria de oficina. Tu niño interior quiere aire libre, caos controlado y un poco de adrenalina barata.
- Tu misión obligatoria: Ir a una plaza o parque, ubicar una hamaca que soporte tu peso adulto y hamacarte hasta que te dé ese vacío en la panza. Opción hardcore: pisar el pasto descalzo o tirarte a rodar por una lomada sin importar que la ropa junta pasto.
Mayoría de C: Misión “Búnker Secreto”
- Tu diagnóstico: Estás sobreestimulado por el mundo real, la rutina y las noticias. Necesitás un refugio emocional urgente donde nadie te pida explicaciones.
- Tu misión obligatoria: Construir una choza o “fuerte” con sillas, sábanas y almohadones en el medio del living de tu casa. Metete adentro con una linterna, una libreta para dibujar giladas o un libro de cuentos, y quedate ahí al menos media hora aislada/o de la civilización.
Mayoría de D: Estrategia “Juego Improductivo”
- Tu diagnóstico: Te volviste demasiado serio, eficiente y enfocado en cumplir objetivos. Perdiste la capacidad de hacer cosas sin ningún tipo de sentido práctico.
- Tu misión obligatoria: Comprarte una plastilina, un juego de bloques para armar o burbujero de un peso. Ponete a jugar por el puro placer de perder el tiempo durante 20 minutos sin subir fotos a Instagram ni intentar que quede “bonito”. Hacerlo mal y por diversión es la clave.
