El mítico Estadio Azteca fue testigo de uno de los partidos más emocionantes de la Copa del Mundo 2026. En una noche que tuvo de todo —desde una tormenta eléctrica que demoró el inicio una hora hasta un diluvio de goles—, Inglaterra hizo valer su jerarquía individual y derrotó 3-2 a México, sellando su pasaje directo a los cuartos de final.
🦁 Los dirigidos por Thomas Tuchel golpearon ráfagas de puro talento. En apenas 98 segundos, Jude Bellingham frotó la lámpara y metió un doblete espectacular (a los 36′ y 38′) para poner en ventaja a los Tres Leones, cuando el trámite venía parejo. Sin embargo, el Tri no se achicó ante su gente y encontró el descuento a los 42′ gracias a Julián Quiñones, dejando el marcador abierto antes del descanso.
🟥 El complemento arrancó con máxima tensión. A los 54′, el panorama se le complicó seriamente a los europeos por la expulsión del defensor Jarell Quansah, quien vio la tarjeta roja directa tras un patadón revisado por el VAR. A pesar de quedarse con diez hombres, Inglaterra reaccionó rápido: a los 59′, el arquero Rangel bajó a Gordon en el área y Harry Kane cambió el penal por gol con un zapatazo fuerte.
🇲🇽 Con más empuje que claridad, los locales manejaron la pelota y fueron a buscar la hazaña. A los 68′, una infracción de Kane sobre Gutiérrez fue sancionada como penal tras otra intervención tecnológica, y el experimentado Raúl Jiménez descontó para poner el 3-2 definitivo. Los minutos finales fueron un verdadero sufrimiento para los británicos, que se agruparon atrás al mejor estilo del Paraguay de Gustavo Alfaro. En la última jugada del partido, a los 90+11′, John Stones se vistió de héroe y salvó el empate sobre la línea.
🇳🇴 Con este resultado, el combinado azteca se despide con la frente en alto de su propia Copa del Mundo. Por su parte, la jerarquía de Inglaterra ya piensa en el top 8 del torneo, donde se medirá en un cruce imperdible ante la temible Noruega de Erling Haaland y Martin Ødegaard.
🧐 El Dato Curioso
🏟️ El Estadio Azteca se convirtió en este certamen en el primer escenario de la historia del fútbol en albergar partidos de tres ediciones mundialistas distintas (1970, 1986 y 2026). Sin embargo, la mística del coloso de Santa Úrsula esta vez no alcanzó para romper la histórica “maldición del quinto partido” de la selección mexicana en las citas mundiales.
