📉 La magia de Marvel Studios parece haberse agotado en los balances contables. Tras revelarse que Disney dejó de percibir un promedio de 619 millones de dólares por película en los últimos dos años (comparado con su época dorada), la respuesta del nuevo CEO, Josh D’Amaro, no se hizo esperar: una tijera implacable que ya alcanzó a 1.000 empleados de la compañía.
🎨 El golpe más duro se lo llevó el Equipo de Desarrollo Visual de Marvel en Burbank. Estamos hablando de los artistas, diseñadores de personajes e ilustradores que crearon la identidad visual de la franquicia desde sus inicios. Casi todo el departamento fue desmantelado, dejando apenas una “estructura mínima” para coordinar a trabajadores externos por proyecto.

🤖 Sin embargo, lo que más ruido hace en la industria es el trasfondo tecnológico. Mientras los artistas de carne y hueso reciben sus telegramas, Disney confirmó una inversión de 1.000 millones de dólares en OpenAI (los creadores de ChatGPT). El plan es claro: integrar a sus héroes en Sora, el modelo de IA que genera video hiperrealista, para “agilizar” la producción y bajar costos que hoy son insostenibles.
🎬 Figuras históricas como Andy Park, quien lideró el diseño visual de más de 40 películas desde 2010, fueron eyectadas de la empresa en esta purga de abril de 2026. Según fuentes internas, la orden de Kevin Feige es clara: “no más presupuestos inflados”. El objetivo es que las próximas entregas, como Avengers: Doomsday, dependan menos de grandes plantillas internas y más de procesos automatizados.
🎞️ Esta reestructuración busca frenar el círculo vicioso que inició con Black Widow y se profundizó con fracasos recientes como Thunderbolts*, que apenas arañó los 382 millones en taquilla. La apuesta de Disney es arriesgada: reemplazar el talento creativo que los llevó a la cima por una estructura “tecnológicamente habilitada” para intentar recuperar el brillo de los mil millones de dólares.
🧐 El Dato Curioso
A pesar de los despidos por “falta de presupuesto”, la inversión de 1.000 millones que hizo Disney en inteligencia artificial equivale aproximadamente al costo de producir cuatro películas de los Vengadores juntas. Esto demuestra que la empresa no tiene un problema de falta de dinero, sino un cambio radical de filosofía: prefieren ser dueños de los algoritmos que pagarle el sueldo a los artistas que diseñaron a sus héroes durante los últimos 16 años.
