La Renga fue al Hospital de niños y donó consolas de videojuegos para los chicos internados

🎸 La emblemática banda de rock de Mataderos, La Renga, protagonizó un emotivo acto solidario en el Hospital de Niños Pedro de Elizalde, históricamente conocido como Casa Cuna. Los músicos se acercaron hasta la institución ubicada en el barrio porteño de Constitución para hacer entrega de una serie de consolas de videojuegos, destinadas exclusivamente al entretenimiento de los pacientes que se encuentran atravesando procesos de internación.

🎮 Según informaron fuentes de la propia institución y se pudo ver a través de registros en redes sociales, el objetivo de esta donación es dotar a las salas de internación de herramientas recreativas. Se busca, de esta manera, que los niños y niñas cuenten con espacios de distracción y juego que ayuden a transcurrir su permanencia en el centro de salud de una forma más amena, mejorando así las condiciones de acompañamiento pediátrico.

🤝 La visita tuvo una carga emocional muy particular para Gabriel “Tete” Iglesias. El bajista del grupo participó activamente de la recorrida y el encuentro con el personal de salud, impulsado por un vínculo personal e histórico con el hospital: fue allí mismo donde estuvo internado durante su infancia. Este regreso al establecimiento, ahora en su rol de artista consagrado, marcó un puente de gratitud y compromiso con la salud pública.

🏥 Durante la jornada, los integrantes de la banda recorrieron las instalaciones y compartieron momentos con los profesionales y las familias presentes. El Hospital Pedro de Elizalde, un centro de referencia ineludible en la Ciudad de Buenos Aires, ha sido históricamente receptor de este tipo de gestos por parte de figuras de la cultura, quienes colaboran para fortalecer la infraestructura y los servicios de apoyo para los pacientes más pequeños.

✨ Acciones de este tipo demuestran que el alcance de una banda de la magnitud de La Renga trasciende los escenarios. Al equipar las áreas de pediatría con tecnología para el ocio, el grupo no solo aporta bienes materiales, sino que contribuye directamente al bienestar emocional de los pacientes en momentos de vulnerabilidad, reafirmando su histórica cercanía con las causas sociales y comunitarias.