Rafael Grossi es el único argentino elegido por la revista Time entre los 100 más influyentes de 2026

El prestigio internacional vuelve a poner el foco en nuestro país: Rafael Grossi, titular del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), es el único argentino seleccionado por la revista Time para integrar su lista de las 100 personas más influyentes de 2026.

🌐 El diplomático fue destacado en la categoría de Líderes Políticos Globales, ocupando un lugar que el año pasado había correspondido al presidente Javier Milei.

🛡️ La publicación norteamericana fundamentó su elección en el rol crucial que Grossi desempeñó como mediador en la invasión rusa a Ucrania, donde fue el único interlocutor capaz de sentarse tanto con Vladímir Putin como con Volodímir Zelensky para garantizar la seguridad de la central nuclear de Zaporiyia.

Además de su labor en suelo ucraniano, se resaltó su firmeza y cintura diplomática para supervisar el complejo programa nuclear de Irán, incluso en momentos de máxima tensión tras ataques militares en la región durante junio de 2025.

Este reconocimiento llega en un momento bisagra para su carrera: Grossi es uno de los candidatos más firmes para convertirse en el próximo Secretario General de las Naciones Unidas, cuyas audiencias de selección comenzarán este mismo 21 de abril.

🎓 Con una trayectoria que se inició en el servicio diplomático argentino en 1983, este porteño políglota se ha consolidado como la voz más autorizada del planeta en materia de desarme y seguridad atómica, logrando que los Estados le abran las puertas aun cuando la gobernanza mundial parece resquebrajarse.


🧐 El Dato Curioso

Rafael Grossi no solo es un experto en átomos y tratados internacionales; es un verdadero “rara avis” de la diplomacia que rompió un techo de cristal histórico. En diciembre de 2019, se convirtió en el primer latinoamericano en dirigir el Organismo Internacional de Energía Atómica desde su creación en 1957. Hasta su llegada, el organismo —que es el “perro guardián” nuclear de la ONU— siempre había sido conducido por representantes de Europa, Asia o Egipto, marcando un hito para la diplomacia regional en un área tradicionalmente reservada para las potencias del hemisferio norte.