🤖 La carrera por la inteligencia artificial ya no es solo una cuestión de ceros y unos; ahora, el gigante Google DeepMind decidió sentar a un filósofo en la mesa chica.
🏛️ Se trata de Henry Shevlin, un académico que tendrá la compleja tarea de abordar los dilemas éticos que surgen a medida que las máquinas se vuelven más potentes y omnipresentes.
🧠 Su enfoque estará puesto en temas que parecen de ciencia ficción pero que ya golpean la puerta del presente: la consciencia de las máquinas, la interacción profunda entre humanos y algoritmos, y los preparativos para la llegada de la IA General (AGI).
🎓 Shevlin no dejará sus raíces académicas, ya que continuará dictando clases en la prestigiosa Universidad de Cambridge mientras colabora codo a codo con los ingenieros de la firma tecnológica.
🤝 El objetivo central de su rol es garantizar que estos sistemas actúen en sintonía con los valores humanos, evitando desvíos que puedan resultar riesgosos para la sociedad.
🚀 Esta decisión marca una tendencia clara en el sector: empresas como Anthropic también están sumando filósofos a sus filas, entendiendo que para gestionar los riesgos de una IA cada vez más capaz, se necesitan expertos que entiendan la naturaleza del pensamiento y la moral.
🧐 El Dato Curioso
Aunque hoy nos parezca una novedad, la relación entre la filosofía y la computación es fundacional. Ada Lovelace, considerada la primera programadora de la historia en el siglo XIX, se definía a sí misma como una “científica poética”. Ella fue la primera en advertir que las máquinas no solo debían calcular números, sino que tenían el potencial de procesar cualquier contenido basado en reglas, planteando interrogantes sobre la capacidad creadora de los sistemas que todavía hoy, casi 200 años después, Shevlin y DeepMind intentan responder.
