⚖️ La estrella internacional Taylor Swift comenzó la semana con una complicación judicial de peso. Este lunes, fue presentada una demanda ante un tribunal federal de California por parte de Maren Wade, una reconocida exartista de Las Vegas. La denunciante sostiene que el título del duodécimo álbum de la cantante infringe una marca registrada que ella viene desarrollando desde hace más de una década, lo que derivó en cargos por competencia desleal y designación falsa de origen.
🎤 El eje del conflicto se centra en la enorme similitud entre el nombre del reciente disco de Swift, The Life Of A Showgirl, y la marca Confessions Of A Showgirl, propiedad de Wade. La demandante utiliza esa denominación desde 2014, cuando inició una columna en un medio especializado, proyecto que luego expandió a un podcast y espectáculos en vivo de jazz y pop. Según la presentación judicial, el registro de Wade protege el uso del nombre en presentaciones teatrales, televisivas y musicales.
🚫 Un punto clave que complica la situación de la artista estadounidense es un antecedente de la Oficina de Patentes y Marcas de los Estados Unidos (USPTO). Según el documento de la demanda, el organismo ya le había rechazado a Swift el intento de registrar su título por considerarlo “confusamente similar” al de Wade. Pese a esta advertencia oficial, el equipo de Taylor decidió seguir adelante con el lanzamiento y la comercialización de productos oficiales como remeras y etiquetas con esa marca.
📈 La abogada de la demandante, Jaymie Parkinnen, fue tajante al declarar que una artista independiente no debería ver cómo su trabajo de doce años desaparece simplemente porque una figura de mayor escala irrumpe en el mercado. Wade asegura que el daño a su imagen es concreto, ya que el público comenzó a creer que ella era quien intentaba copiar a la megaestrella, cuando en realidad su marca es muy anterior a la salida del disco.
💰 Por el momento, el futuro del álbum es incierto en términos legales. Swift se enfrenta a la posibilidad de tener que negociar económicamente por los derechos del nombre o llevar el caso hasta las últimas instancias en los tribunales. Mientras tanto, ni la cantante ni su sello discográfico, UMG Recordings, han emitido declaraciones públicas sobre este reclamo que pone en jaque la estrategia comercial de su último gran éxito.
