Si naciste entre 1998 y 2003, hay altas chances de que no encajes del todo ni como millennial ni como Gen Z. A ese grupo híbrido —medio nostálgico, medio digital nativo— se lo conoce como “Zillennials”, una micro-generación que funciona como un puente cultural entre dos mundos.
📼 De chicos usaron VHS, cassettes, disquetes y hablaron con sus amigos por MSN Messenger o mandando zumbidos. Pero ya en la adolescencia estaban en Facebook, subiendo sus primeras fotos en Fotolog, viendo videos en YouTube y adaptándose rápidamente a los smartphones.
📡 Tienen el raro privilegio de recordar la vida sin Wi-Fi en todos lados, pero también son los primeros en adoptar las novedades digitales. Su educación emocional y tecnológica es mitad analógica, mitad digital.
👥 Y aunque a veces son confundidos con millennials tardíos o Gen Z precoces, los Zillennials no se sienten parte plena de ninguno. Justamente por eso, muchos destacan su capacidad para moverse con soltura entre códigos, lenguajes y culturas de ambas generaciones: entienden los chistes de los millennials, pero también dominan los trends de TikTok.
🎶 Su identidad cultural es una mezcla fascinante: de las Spice Girls al reguetón, de los Tamagotchi al streaming, de Friends a Euphoria. Muchos de ellos escucharon discos enteros en CD, pero también aprendieron a hacer playlists en Spotify antes de los 15.
🧠 En el mundo laboral, los Zillennials tienen una ventaja estratégica: pueden mediar entre generaciones, combinan la estabilidad que valoran los millennials con la fluidez y adaptabilidad de la Gen Z. Y en términos de consumo cultural y tecnológico, son un termómetro de tendencias: saben cuándo algo “ya fue” y cuándo está por pegar.
🔍 Curiosidad: El término Zillennial no surgió de la sociología académica, sino de foros de internet, especialmente en Reddit y Tumblr, donde estos jóvenes —cansados de no sentirse representados— empezaron a definirse a sí mismos… como una generación aparte.