El 7 de julio de 2022, Antonio Miranda, un albañil de 57 años oriundo de Piedra Buena, creyó haber cambiado su vida para siempre. Luego de realizar unos trámites en el centro de Río Gallegos, decidió refugiarse del frío patagónico en el casino local, con $6.000 en el bolsillo. Se sentó en su tragamonedas de siempre, jugó unas rondas, y en cuestión de minutos, las luces comenzaron a parpadear: la pantalla anunciaba un premio de $100 millones.
📸 En medio del revuelo y ante la incredulidad, un habitué del casino le sugirió que fotografiara el premio. Fue una decisión clave: minutos después, el personal apagó la máquina y alegó un “desperfecto técnico”, asegurando que era imposible que la tragamonedas pagara esa suma. Solo le devolvieron los $6.500 de saldo y se negaron a hablar más del tema.

⚖️ Inicio del camino legal
En septiembre de 2023, Antonio decidió iniciar acciones legales con el patrocinio del abogado Gustavo Insaurralde. La demanda incluyó pruebas fotográficas, testimonios y un pedido para que se analizaran las cámaras de seguridad. Sin embargo, se descubrió que las filmaciones habían sido eliminadas y que la cámara que apuntaba directamente a la máquina había sido retirada.
🎙️ “Teníamos todo para ganar el juicio”, aseguró Insaurralde. “Incluso se comprobó que el casino intentó borrar evidencias”.
💸 Ofertas, rechazos y desgaste personal
El casino ofreció una primera compensación de $200.000, que fue rechazada por Miranda. En paralelo, su situación personal comenzó a deteriorarse: sufrió un accidente que le dejó una herida profunda en la cabeza, perdió su empleo y su madre enfermó gravemente. Agobiado por los problemas económicos y de salud, Antonio regresó a Piedra Buena para cuidarla.
🕒 Ante la lentitud del proceso judicial —que podría haberse extendido hasta ocho años—, el albañil aceptó en 2024 una segunda oferta económica, cuyo monto no puede revelarse por cláusulas de confidencialidad. La última cuota del acuerdo fue pagada en septiembre de ese año, y poco después falleció su madre.

🤐 Un acuerdo silencioso
Según lo estipulado en el convenio, ni Antonio ni su abogado pueden brindar detalles sobre el monto recibido ni realizar declaraciones públicas al respecto.
💬 “El acuerdo fue útil dadas las circunstancias personales de Antonio. No se hizo millonario, pero quedó conforme”, explicó su abogado, reconociendo que el desgaste emocional y económico pesó más que la expectativa de una victoria total.
🏡 Un sueño a medias
Actualmente, Antonio vive en un terreno que pudo comprar con lo recibido del acuerdo. Continúa trabajando como albañil, lejos de la fortuna que alguna vez creyó haber ganado.

Aunque parezca increíble, muchas tragamonedas modernas están conectadas a sistemas centralizados que pueden alterar sus probabilidades o premios en tiempo real. Esto ha generado múltiples litigios en el mundo, donde los casinos alegan fallos técnicos… y los jugadores, haber ganado legítimamente. En la mayoría de los casos, la balanza suele inclinarse a favor de las casas de juego.