Trump vinculó su frustración por el Nobel con la compra de Groenlandia y amenazó a Europa

🌍 Donald Trump volvió a patear el tablero de la geopolítica mundial con una declaración que mezcla resentimiento personal y ambición territorial. En un mensaje dirigido al primer ministro noruego, el mandatario aseguró que, al no haber recibido el Premio Nobel de la Paz, ya no se siente “obligado a pensar solo en la paz” y que ahora tiene las manos libres para enfocarse exclusivamente en “lo que es bueno para Estados Unidos”.

⚠️ La diplomacia quedó en un segundo plano cuando el presidente estadounidense subió la apuesta y lanzó una amenaza concreta: imponer aranceles del 10% a varios países europeos, señalando específicamente a Reino Unido y Alemania. ¿La condición para levantar estas trabas? Lograr un acuerdo definitivo para la compra de Groenlandia.

🇩🇰 La respuesta desde Copenhague fue inmediata. El ministro de Exteriores de Dinamarca, Lars Løkke Rasmussen, marcó la cancha y advirtió que existen “líneas rojas que no pueden cruzarse”, reafirmando una postura innegociable: la soberanía de la isla pertenece, única y exclusivamente, a su pueblo.

🇪🇺 Ante este escenario, el Viejo Continente se abroquela. La Unión Europea convocó a una reunión extraordinaria en Bruselas y puso sobre la mesa su “bazuca comercial“, un mecanismo de defensa económica diseñado para contrarrestar medidas coercitivas externas.

📉 El impacto se sintió al instante en los mercados financieros. Mientras las bolsas europeas operaban en baja, el precio del oro alcanzó un nuevo récord histórico, funcionando como el termómetro perfecto del nerviosismo que generan las amenazas comerciales de Washington.

💬 Las repercusiones políticas tampoco se hicieron esperar. El primer ministro británico, Keir Starmer, calificó de “completamente equivocado” el ataque arancelario a los aliados. Por su parte, China exigió que EE.UU. deje de usar la “supuesta amenaza china” como excusa, mientras la OTAN y Dinamarca ya evalúan reforzar la presencia militar en el Ártico.


🧐 El Dato Curioso

Aunque parezca una locura moderna, el interés de Estados Unidos por comprar Groenlandia es casi una tradición histórica. En 1946, el presidente Harry Truman le ofreció a Dinamarca 100 millones de dólares en oro por la isla, argumentando su importancia estratégica frente a la Unión Soviética. Incluso antes, en 1867, el mismo Secretario de Estado que compró Alaska, William Seward, ya había explorado la adquisición de este territorio helado. La respuesta danesa, tanto hace 80 años como hoy, siempre fue “no”