🇧🇷 En una decisión que marca un precedente histórico en la región, Brasil aprobó una normativa que regula la custodia de las mascotas cuando sus dueños deciden separarse. La medida busca dar una respuesta legal a un fenómeno en constante aumento: las disputas judiciales por el cuidado de los animales. Con esta ley, el país vecino reconoce formalmente el rol afectivo que cumplen perros y gatos dentro del núcleo familiar moderno, permitiendo que la justicia intervenga para definir su futuro.
⚖️ La iniciativa, sancionada recientemente por el Congreso brasileño, establece que ante la falta de un acuerdo mutuo tras una ruptura, será un juez quien determine un régimen de custodia compartida. Pero la ley no solo se limita al tiempo de convivencia; también estipula que se deberá fijar una distribución equilibrada de los gastos de mantenimiento del animal, asegurando que ambas partes contribuyan al bienestar de quien ya es considerado un integrante más de la familia.
🐕 Para que este régimen pueda aplicarse, la justicia tendrá en cuenta ciertos requisitos, como que el animal haya convivido la mayor parte de su vida con la pareja durante la unión. Por otro lado, la normativa es tajante en un punto de seguridad: se excluye cualquier posibilidad de custodia compartida en aquellos casos donde existan antecedentes o riesgos comprobados de violencia doméstica, protegiendo tanto a las personas como a los animales.
📊 Las cifras respaldan la necesidad de este cambio cultural y legal. En Brasil existen actualmente más de 164 millones de mascotas, un número que supera ampliamente a la población de niños menores de 14 años, que ronda los 40 millones. Este escenario deja en claro que el concepto de familia se ha transformado en las últimas décadas, desplazando el eje hacia una convivencia donde el vínculo con los animales ocupa un lugar central y prioritario.
✍️ El proyecto ahora se encuentra a la espera de la promulgación por parte del presidente Luiz Inácio Lula da Silva. El mandatario, quien convive con mascotas en la residencia oficial junto a la primera dama, se refirió recientemente a la importancia de este tema, reconociendo incluso el impacto económico que implica el cuidado veterinario de alta complejidad hoy en día. Con esta legislación, Brasil se consolida a la vanguardia del derecho animal, adaptando sus leyes a una sociedad cada vez más sensible y comprometida con el bienestar de sus compañeros no humanos.
